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Última actualización web: 17/08/2022

PREVALENCIA DE VIOLENCIA DE GÉNERO EN MUJERES QUE ACUDEN A CONSULTAS SANITARIAS

Autor/autores: Sandra Múñoz Sánchez , Adela San Vicente Cano, Patricia Fernánde Martín, Carlos Riaza Bermudo-Soriano, Marisa López Gironés
Fecha Publicación:
Área temática: Salud mental .
Tipo de trabajo:  Comunicación

(1) Médico Interno Residente IV Psiquiatría H. Rodríguez Lafora (Madrid). (2) Psicóloga clínica Servicios de Salud Mental de Hortaleza (Madrid). (3) Médico Psiquiatra Servicios de Salud Mental de Hortaleza (Madrid).

RESUMEN

OBJETIVOS: En este estudio pretendemos conocer la prevalencia de violencia de género en mujeres que acuden a una consulta de atención Primaria, las variables sociodemográficas y clínicas asociadas y valorar la frecuencia con que estas cuestiones son evaluadas en las consultas sanitarias.

MÉTODO. La recogida de datos se efectuará a través de una entrevista en la que se aplicará un protocolo en consultas del Centro de atención Primaria Mar Báltico (Madrid). Calculamos un tamaño muestral de 150 mujeres. Criterios de inclusión: Mujeres mayores de 18 años que acudieron por cualquier motivo a estas consultas y que tuvieran o hubieran tenido en algún momento de su vida una relación de pareja con un hombre. Criterios de exclusión: Mujeres que no hubieran tenido pareja, que presentaran déficit cognitivo que a juicio del profesional de atención Primaria no hiciera recomendable la aplicación de la encuesta y que no quisieran participar en la misma. Instrumentos de evaluación: 1ª Encuesta de violencia de pareja hacia las mujeres: Incluye 26 preguntas que evalúan violencia física, psicológica y sexual. Está validada en muestra española. 2º cuestionario que incluye datos sociodemográficos, clínicos y otras variables. En las mujeres que den positivo como criterio de caso se estudiarán otras variables.

ASPECTOS ÉTICOS: Se ha aprobado el estudio por el CEIC del hospital Ramon y Cajal y por la Comisión de Docencia de atención Primaria. Se aplicará un consentimiento informado.

Palabras clave: violencia de género. Atención primaria de salud. Mujer maltratada.


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PREVALENCIA DE VIOLENCIA DE GÉNERO EN MUJERES QUE ACUDEN A CONSULTAS SANITARIAS

 AUTORES:

Sandra Muñoz Sánchez (1), Adela San Vicente Cano (2), Patricia Fernández Martín (2),

Carlos Riaza Bermudo-Soriano (3), Marisa López Gironés (2), Cristina Polo Usaola (3).

 

(1) Médico Interno Residente IV Psiquiatría H. Rodríguez Lafora (Madrid).

(2) Psicóloga clínica Servicios de Salud Mental de Hortaleza (Madrid).

(3) Médico Psiquiatra Servicios de Salud Mental de Hortaleza (Madrid).

 Agradecimiento a los compañeros/as del Centro de Atención Primaria de Mar Báltico que han colaborado en este trabajo con sus comentarios y en la recogida de muestra, en especial a la Dra. Herrero Delgado, Dr. Benito Fernández, Dra. García Recio, Dra. Castillo López, Dra. Lucía Gómez, Dra.

Peña y Dra. Ortega.

DATOS DE CONTACTO:

Sandra Muñoz Sánchez • CSM HORTALEZA

C/Mar de Kara s/n • 28033 Madrid • sanmusan84@gmail.com

 

RESUMEN:

En los últimos veinte años ha habido un fuerte desarrollo en la investigación en nuestro país en torno a la violencia de género. En el ámbito sanitario se ha demostrado que un alto porcentaje de mujeres que acuden a los servicios de salud, sufren o han sufrido violencia de género. En concreto, en Atención Primaria, los estudios muestran que entre un 20 y un 40% de las mujeres que consultan han sufrido este tipo de violencia, sin embargo en gran parte de los casos no se detecta (1), (2).

En nuestro país se han producido en los últimos años cambios legislativos (Ley Orgánica 1/2004 de Medidas de Protección Integral contra la Violencia de Género) y cambios sociales que han tenido consecuencias en la manifestación de este fenómeno. Nuestro equipo ha llevado a cabo previamente otros estudios en relación con la violencia de género (3), (4), (5), ahondando en esta ocasión en las características clínicas y sociales de mujeres que sufren violencia de género y son atendidas por profesionales sanitarios en Atención Primaria, comparando los resultados de prevalencia con estudios previos realizados en nuestro medio.

Palabras clave: violencia de género. Atención primaria de salud. Mujer maltratada.

 

INTRODUCCIÓN:

Según la definición de la ONU la violencia de género es “cualquier acto o intención que origina daño o sufrimiento físico, sexual o psicológico a las mujeres, incluyendo las amenazas de dichos actos, la coerción o privación arbitraria de libertad, ya sea en la vida pública o privada”. Dentro de la violencia de género, la más frecuente en nuestro entorno es la que ejercen los varones sobre sus parejas o ex parejas como manifestación de la discriminación, la situación de desigualdad y las relaciones de poder de los hombres sobre las mujeres (6). A diferencia de la violencia de género, la violencia familiar y la doméstica incluye la que se produce entre diferentes miembros de la familia (violencia infantil, filioparental, dirigida a tercera edad o la ejercida de mujeres a hombres en la relación de pareja). En 1996, la Organización Mundial de la Salud (OMS) reconoció la violencia contra las mujeres como un problema de salud pública (7).  

En la Comunidad de Madrid se han realizado dos encuestas poblacionales para medir la magnitud y el impacto en salud de la Violencia de Pareja hacia la Mujer (VPM). Según estas encuestas la prevalencia de haber sufrido algún tipo de VPM en el último año fue del 10,1% en 2004 y del 12% en 2009. La prevalencia en la que la mujer se autodeclaró maltratada fue del 3% en 2004 y del 3,4% en 2009 respectivamente (8), (9). Se ha observado que las mujeres expuestas a violencia por parte de sus parejas acuden con más frecuencia a los servicios sanitarios, tienen estancias hospitalarias más prolongadas y consumen más fármacos que las mujeres que no presentan violencia (10).

En este estudio pretendemos cuantificar la prevalencia de violencia a las mujeres en la relación de pareja en las consultas de Atención Primaria, conocer variables sociodemográficas y clínicas asociadas a ella y comparar la situación con estudios previos realizados en Atención Primara y en Salud Mental con el objetivo de evaluar si ha habido cambios significativos en la prevalencia.

OBJETIVOS E HIPÓTESIS: 

Objetivo general: Evaluar la prevalencia de violencia por parte de parejas o exparejas (física, psicológica y sexual) en mujeres que acuden a consultas de Atención Primaria a lo largo de la vida.

Objetivos específicos: Estudiar variables sociodemográficas (edad, lugar de nacimiento, país de origen, nivel educativo, situación laboral, situación económica, número de hijos), variables clínicas relacionadas con los distintos tipos de maltrato, estudiar la influencia de la situación económica familiar en la decisión de separación de la pareja, así como analizar la evolución en las cifras de prevalencia de violencia en relación con años anteriores. Hemos utilizado el cuestionario WAST abreviado como cuestionario de screening de Violencia de pareja en el ámbito sanitario y así poder valorar las mujeres que han sufrido violencia por parte de pareja o expareja.

MÉTODO:

Para este estudio se ha usado un diseño de encuesta de carácter transversal. La recogida de datos se ha efectuado a través de una entrevista en la que se ha aplicado una serie de instrumentos que se detallarán más adelante. La encuesta se realizó entre los meses de septiembre a noviembre de 2014 en consultas sanitarias del Centro de Atención Primaria Mar Báltico. La muestra total fue de 153 mujeres.

Criterios de inclusión: mujeres mayores de 18 años que acudieron por cualquier motivo a estas consultas y que tuvieran o hubieran tenido en algún momento de su vida una relación de pareja con un hombre.

Criterios de exclusión: mujeres que no hubieran tenido pareja, que presentaran déficit cognitivo que a juicio del profesional de Atención Primaria no hiciera recomendable la aplicación de la encuesta, y que no quisieran participar en la misma.

Para llevar a cabo el estudio se utilizaron como instrumentos de evaluación:

Encuesta de violencia de pareja hacia las mujeres (11), (12): La elección de esta encuesta ha estado motivada principalmente porque usa instrumentos estandarizados y reconocidos internacionalmente. Está validada en muestra española y se ha observado que tiene una sensibilidad del 80,4% (79,3-81,6) y una especificidad 90,0% (88,9-91,0) para detección de violencia de pareja (12). Para la definición de caso de violencia se usaron los criterios definidos por los autores de la validación de la escala en población española que han sido posteriormente usados en otros trabajos (13).

Existen 3 apartados de preguntas para valorar la Violencia:

-Violencia psicológica: De las 15 preguntas que comprenden en cuestionario, doce se valoraron con respuestas en una escala ordinal de 5 categorías de menor a mayor frecuencia: “Nunca”, “rara vez”, “algunas veces”, “muchas veces” y “constantemente/siempre”. Tres preguntas se valoraron con respuestas en una escala cuantitativa agrupada en 6 categorías, siendo de menor a mayor frecuencia: “Nunca”, “1 vez”, “2-3 veces”, “4-10 veces”, “más de 10 veces”, “prácticamente todos los días/siempre”.

-Violencia sexual: Se usaron dos preguntas. Las respuestas se valoraron con la escala cuantitativa de 6 categorías descrita en el párrafo anterior.

-Violencia física: Se utilizaron nueve preguntas. Las respuestas se valoraron mediante una escala ordinal de 6 categorías de menor a mayor frecuencia: “Nunca”, “1 vez”, “2-3 veces”, “4-10 veces”, “más de 10 veces”, “prácticamente todos los días/siempre”.

 Cuestionario WAST (Woman abuse screening tool) Se trata de un cuestionario de 2 preguntas que ha sido validado para su uso como cribado en Atención Primaria en población española. La forma de puntuar en versión española consistió en dar una puntuación de 1 a todas las respuestas positivas (alguna o mucha tensión y alguna o mucha dificultad) y una puntuación de 0 a todas las respuestas negativas. La puntuaciónfinal oscila entre 0 y 2, considerándose 2 como resultado positivo en el cribado (14).

1. En general, ¿cómo describiría usted su relación con su pareja?

A. Mucha tensión    B. Alguna tensión     C. Sin tensión

2. Usted y su pareja resuelven sus discusiones con:
 A. Mucha dificultad     B. Alguna dificultad     C. Sin dificultad

Datos sociodemográficos: edad, lugar de nacimiento, país de origen, nivel educativo, situación laboral, situación económica, número de hijos.

Otras variables: una pregunta sobre la decisión de separación de la pareja en el último año y vinculación de la decisión con problemas económicos.

Otras preguntas sólo se realizaron en aquellas mujeres que dieron positivo como criterio de caso en la encuesta de violencia. Las variables estudiadas en ellas fueron: comienzo de la violencia, percepción subjetiva de existencia de relación entre haber sufrido violencia y tener problemas de salud mental y percepción subjetiva de cambios en intensidad de violencia en relación con problemas económicos.

ASPECTOS ÉTICOS: Se ha aprobado el estudio por el CEIC del Hospital Ramón y Cajal y por la Comisión de Docencia de Atención Primaria. En todos los casos se aplicó un consentimiento informado asegurando a las personas entrevistadas el tratamiento anónimo de los datos y resultados. A su vez, se remarcó la voluntariedad para su participación en este proyecto, así como la retirada del mismo en el momento que la persona lo decidiese

RESULTADOS:

La encuesta fue realizada a un total de 153 mujeres de las cuales la mayoría de ellas eran de nacionalidad española (81%), pertenecientes al ámbito urbano (70.6%) y donde un 54.2% estaban casadas y un 22.2% solteras (pero habían tenido alguna relación de pareja heterosexual a lo largo de su vida).

La mayoría de ellas convivían con su pareja e hijos (37.7%) encontrándose trabajando en el momento de realizar la encuesta un 37.8% y en situación de desempleo un 8.5%.

En la versión corta del WAST (tabla 1) un 33.9% de las mujeres contestó que existe alguna o mucha tensión en su relación de pareja frente a un 37.9% que la califica sin tensión. Un 43.8% refirió resolver los conflictos de pareja sin dificultad y un 27.5% con alguna o mucha dificultad.


Frecuencia
Porcentaje válido
 
alguna tensión
40
26,1
mucha tensión
12
7,8
no procede (no pareja)
39
25,5
ns/nc
1
,7
sin tensión
58
37,9
Total
153
100,0
 Frecuencia
Porcentaje válido
 
alguna dificultad
33
21,6
mucha dificultad
9
5,9
no procede (no pareja)
39
25,5
ns/nc
1
,7
sin dificultad
67
43,8
Total
153
100,0

 Tabla 1. Versión corta WAST. Resultados

 Los resultados de la encuesta para detectar violencia por parte de pareja y expareja a lo largo de la vida mostraron los siguientes porcentajes: Un 30,2% habían sido víctimas de maltrato psicológico, un 6,7% maltrato físico y un 28.2% maltrato sexual.

Entre los resultados más relevantes de este estudio, encontramos mayor frecuencia de mujeres que habían sufrido violencia psicológica y sexual en aquellas mujeres que presentaban dificultades económicas graves habituales (se evaluaba preguntando se sufrían de forma habitual dificultades económicas para llegar a fin de mes). En el caso de la violencia sexual se añadía además más frecuencia en aquellas mujeres en las que los ingresos en el domicilio fueron inferiores a 1000 euros.

También se observó mayor porcentaje de violencia psicológica y sexual en mujeres separadas o divorciadas.

MALTRATO PSICOLÓGICO
Separado/Divorciado
Dificultades económicas
NO
 

17.6%

 
41.4%
SI
 

82.4%

 
58.6%

MALTRATO FÍSICO
Separado/Divorciado
Dificultades económicas
 

NO
 

29.4%

51.7%
 

SI
 

70.6%

 
 

48.3%
 
Tabla 2. Resultados abreviados de la tabla de contingencia.

En relación con la aparición del primer episodio de maltrato, en el caso de la violencia psicológica y física las máximas frecuencias son recogidas en los años de noviazgo o en los primeros 5 años de matrimonio.

Dentro de las preguntas que se llevaban a cabo para diferenciar la violencia psicológica de la física y la sexual, los ítems que fueron respondidos con mayor frecuencia fueron sobre todo, como hemos mencionado anteriormente, los relacionados con la violencia psicológica: impedir a la mujer hablar con familiares o amigos (9.2%), que se comunique con otros hombres (8.5%), que le critique (12,4%), desvalorice o desprecie sus opiniones (12.4%), así como negarse a hablar/discutir durante un largo periodo con la mujer (17%) o insultarla (9.2%). En porcentajes más bajos se recogen las preguntas relacionadas con violencia física, como que él le ha amenazado con hacerla daño (5.9%), le ha tirado un objeto (5.2%), le ha empujado una vez (5.9%) o le ha dado en una ocasión una bofetada (4.6%).

Entre las mujeres que habían sufrido maltrato y además habían tenido problemas de salud mental, un 12.4% creía que estos problemas se relacionaban con haber sufrido violencia. Un 11.8% había tenido ideas de muerte relacionadas con la situación de maltrato de manera directa o parcial.

Cuando preguntamos a las mujeres si en algún momento algún profesional sanitario les había preguntado sobre estas cuestiones un 81% de ellas respondieron que no.

DISCUSIÓN

Los resultados de este trabajo muestran que un amplio porcentaje de las mujeres que acuden a un centro de atención primaria han presentado violencia por parte de sus parejas o exparejas. Si comparamos estos datos con los obtenidos en otros estudios también realizados en consultas de atención primaria, observamos que los resultados son similares. En un trabajo previo llevado a cabo en Atención Primaria (15) se medió la prevalencia a lo largo de la vida de violencia (física, emocional y sexual) por parte de un compañero intimo en las mujeres que acudían a las consultas de atención primaria en España y se encontró que la prevalencia de la violencia por parte de un compañero de vida fue del 32%, mientras que el 14,4 refirieron solo maltrato emocional, siendo este el tipo de maltrato más frecuente. Se asoció con cualquier tipo de maltrato el hecho de estar separada/divorciada/viuda, tener más de tres hijos y carecer de apoyo social. En otros artículos (16) se detecta que una elevada proporción de mujeres que consultan en atención primaria han sufrido situaciones de violencia en el ámbito doméstico. Además de plantear que ante la sospecha clínica es necesario disponer de algún instrumento de cribado o detección precoz para el diagnóstico de violencia contra la mujer. En esta misma línea, un estudio en 1.402 mujeres de entre 18 y 65 años, seleccionados al azar de 23 centros de atención primaria de salud en las comunidades autónomas de Andalucía, Madrid y Valencia (España) en el año 2003 (13), objetivó que un 32%  de esas mujeres declararon que habían sido abusadas ​​por una pareja (física, psicológica o sexualmente) en algún momento de sus vidas. Las mujeres que informaron tener apoyo social tenían una probabilidad 89% menor de haber sido abusadas por un compañero que las mujeres que reportaron no tener ningún apoyo social. 

Si comparamos las cifras con otras obtenidas en población general observamos diferencias. Así, a nivel mundial, el estudio multipaís de la OMS sobre salud de la mujer y violencia doméstica, muestra que el porcentaje de mujeres que sufrieron violencia física y/o sexual por parte de su pareja a lo largo de la vida osciló entre un 15% y un 71% (17). El Ministerio de Trabajo y el Instituto de la Mujer en España han llevado a cabo cuatro macroencuestas sobre la violencia contra las mujeres. En la primera encuesta (1999), el 12.4% cumplieron con la definición de maltrato y el 4,2% se consideraron maltratadas en el último año. En la segunda (2002), el 11.1% y 4%; en la tercera (2006), 9,6% y 3,6% respectivamente (18) y en la cuarta, que incluyó algunos cambios en metodología, un 3% se consideraron maltratadas (19). Por tanto, de una forma global, se han observado cambios notables en las cifras de este tipo de violencia en los últimos años.

En esta misma línea es de destacar que, a raíz de las medidas resultantes de la aplicación de la Ley 1/2004, se fue produciendo inicialmente un aumento progresivo de denuncias y un incremento de visibilización y concienciación social del problema. Sin embargo, en los últimos cinco años, han disminuido las denuncias por violencia de género en un 9,6% según el Observatorio contra la Violencia Doméstica y de Género del Consejo General del Poder Judicial y han aumentado la tasa de mujeres que renuncian a seguir con el proceso judicial. También se ha reducido en los últimos años el número de víctimas mortales que había denunciado a sus agresores y el número de mujeres que solicitan orden de protección (20).

Aunque cabría pensar que esta disminución en el número de denuncias pudiera asociarse al decremento en la prevalencia de violencia de género, algunos estudios muestran que la reducción de denuncias está en relación con la actual crisis económica. Así, un trabajo reciente encuentra que un 64% de las mujeres víctimas de violencia por parte de sus parejas, declaró que la crisis suponía un freno para denunciar por el temor a no encontrar empleo (21). En esta línea la presidenta del Observatorio de Violencia de Género adscrito al Consejo General del Poder Judicial, también ha relacionado el descenso de denuncias con la crisis económica y señala que la dependencia económica del agresor es un factor determinante para que la mujer pueda salir del círculo de la violencia (22). En este contexto de crisis económica, en nuestro trabajo hemos observado que las mujeres que presentaron dificultades económicas mantenidas para llegar a fin de mes sufrieron con mayor frecuencia violencia psicológica y física por parte de sus parejas o exparejas. Otros trabajos revisados (23), (15), encuentran que en los hogares con ingresos inferiores a 900 euros, la frecuencia de maltrato estaba aumentada. Las mujeres con ingresos familiares mensuales menores eran más propensas a experimentar todos los tipos de abuso, excepto el emocional que se podía aparecer de manera exclusiva. Coincide por tanto con los datos que recoge en nuestro estudio, donde los ingresos inferiores a 1000 euros están en relación significativa con un aumento de maltrato sexual en la pareja.

Al comparar estos datos con los obtenidos en mujeres en tratamiento por problemas de salud mental se observan cifras superiores a las de nuestro estudio.  Así, en un trabajo realizado en 2011 (24), usando la misma encuesta que la llevada a cabo en nuestro estudio, con 142 mujeres diagnosticadas de trastorno mental grave, se mostró que casi un tercio (30,3%) de las mujeres eran o habían sido en el último año agredidas por sus parejas o ex parejas. En un trabajo realizado varios años antes (2001)  (25) con una muestra de 477 mujeres que acudieron a consultas de Salud Mental (excluyendo trastornos psicóticos) se encontraron cifras mayores de violencia física y sexual que en nuestro estudio pero inferiores a las obtenidas en el que incluyó a mujeres con trastorno mental grave. Estos hallazgos sugieren que las mujeres que son atendidas en consultas de Salud Mental probablemente han sufrido con mayor frecuencia violencia por parte de sus parejas y exparejas que las que acuden a consultas de atención primaria.

Insistimos en la necesidad de seguir explorando posible relación de maltrato en las consultas ambulatorias de los Centros de Salud. Como comentamos anteriormente, cuando preguntamos a las mujeres si alguna vez los profesionales sanitarios les habían hecho preguntas relacionadas con la violencia de pareja, un porcentaje elevado de ellas respondieron que no. Esto nos sugiere que es necesario recordar la necesidad de evaluar de forma sistemática la existencia de violencia en las mujeres que acuden rutinariamente a las consultas de Atención Primaria, lugar donde suelen ser atendidas en mayor medida junto con los servicios de urgencias de los Hospitales generales. Así como continuar con la formación de los sanitarios en la detección de nuevos casos, ya que los datos de nuestro estudio sugieren que no se han incorporado a las rutinas diarias cuestiones de este tipo, perdiéndose posiblemente un número importante de mujeres maltratadas que podían ser detectadas.

Algunas de las mujeres que realizaron la encuesta y que eran o fueron víctimas de violencia de género, remarcaban la necesidad de explorar el miedo ante la ausencia de preguntas en esta línea, ya que lo describen como un síntoma que en muchas ocasiones no se tiene en cuenta como de primer rango en la identificación de un posible caso de violencia, pero que inicialmente es la emoción mas predominante ante el comienzo del maltrato en la pareja.

Por último destacar el hecho de que en nuestros resultados se obtenga una mayor incidencia de violencia física y psicológica en las mujeres separadas y divorciadas, traduciendo desde un punto de vista social, como una gran parte de mujeres consigue desvincularse de su agresor y convivir con sus hijos fuera de la relación de maltrato.

BIBLIOGRAFÍA:

1- Ruiz-Perez I, Plazaola-Castaño J, Blanco Prieto P. y col. La violencia contra la mujer en la pareja. Un estudio en el ámbito de la atención primaria. Gaceta Sanitaria 2006; 20(3):202-8.

 2- Coll-Vinent Puig B, Echeverría T. Farrás U. y col. El personal sanitario no percibe la violencia doméstica como un problema de salud. Gaceta Sanitaria 2008; 22(1): 7-10. 

3- Escudero Nafs, A, Polo Usaola C, López Gironés M, Aguilar Redo L. La persuasión coercitiva, modelo explicativo del mantenimiento de las mujeres en una situación de violencia de género. II: Las emociones y las estrategias de la violencia. Revista de la Asociación Española de Neuropsiquiatría 2005;96:59-91.

4- Polo Usaola C, López Gironés M, Escudero Nafs A, Olivares Zarco D, Rodríguez Vega B, Fernández Liria A. Abuso sexual infantil: coexistencia con otros tipos de maltrato en edad infantil y adulta. Archivos de Psiquiatría 2006; 69(2): 133-144.

5- González Aguado F, González Cases J, López Gironés M, Olivares Zarco D, Polo Usaola C, Rullas M. Violencia familiar y de género hacia personas con trastorno mental grave. Revista Norte de Salud Mental 2013; 45: 14-23.

6- Organización Mundial de la Salud (OMS). Informe mundial sobre la violencia y la salud. Washington. 2002; p:96-131.

7- World Health Assembly. Resolution WHA 49.25. 49ª Asamblea Mundial de la Salud. OMS, 1996.

8- Consejería de Sanidad de la Comunidad de Madrid. Magnitud, impacto en salud y aproximación a los costes sanitarios de  la violencia de pareja hacia las mujeres en la Comunidad de Madrid. 2004.

9- Sonego M, Gandarillas A, Zorrilla B, Lasheras L, Pires M, Anes A, et al.  Unperceived intimate partner violence and women’s health. Gac Sanit. 2013;27(5):440–446.

10- Blanco P, Ruiz-Jarabo C, García de Vinuesa L, Martín-García M. La violencia de pareja y la salud de las mujeres. Gaceta Sanitaria 2004;18 (1):182-8.

11- Informe Igualdad y prevención de la violencia de género en la adolescencia. Ministerio de Sanidad, Servicios Sociales e Igualdad. Disponible en https://www.msssi.gob.es/ssi/violenciaGenero/publicaciones/colecciones/PDFS_COLECCION/libro8_adolescencia.pdf

12- Zorrilla B, Morant C, Polo C, Romero I, Pires M, García S, et al. Validación de un cuestionario para la detección de la violencia de pareja hacia las mujeres. Gaceta Sanitaria.2005;Vol 19(supl.1):53.

13- Plazaola-Castañoa J, Ruiz-Péreza I, Hernández-Torres E. Validación de la versión corta del Woman Abuse Screening Tool para su uso en atención primaria en España. Gaceta Sanitaria 2008;22(5):415-20

14- Plazaola-Castaño J. Ruíz- Pérez I y col. Validación de la versión corta del Woman Abuse Screening Tool para su uso en atención primaria en España. Escuela andaluza de Salud Pública y CIBER Epidemiología y Salud Pública, Hospital universitario Virgen de las Nieves, Granada, 2008.

 

15- Ruiz-Pérez I, Plazaola-Castaño J, Alvarez-Kindelán M, Palomo-Pinto M, Arnalte-Barrera M, Bonet-Pla A, et al. Sociodemographic associations of physical, emotional, and sexual intimate partner violence in Spanish women. Ann Epidemiol. 2006 May;16(5):357-63.

16- Cano Martín L, Berrocoso Martínez A, de Arriba Muñoz L, Bernaldo de Quirós Lorenzana R, Alamar Provecho J, Cardo Maza A. Prevalencia de Violencia de Género en mujeres que acuden a consultas de Atención Primaria. Rev Clin Med Fam 2010. v.3 n.1 Albacete feb. 
17- WHO Multi-countryStudy on Women’s Health and Domestic Violence against Women. Initial results on prevalence, health outcomes and women’s responses. Suiza. 2005

18- Ministerio de Trabajo y Asuntos sociales – Instituto de la Mujer. III macroencuesta sobre la violencia contra las mujeres. Informe de resultados. Abril, 2006. La violencia contra las mujeres. Resultados de la macroencuesta. Madrid: Instituto de la mujer. Ministerio de Trabajo y Asuntos Sociales; 1999.

19- Ministerio de Sanidad, Servicios Sociales e Igualdad. Estudios e Investigaciones. Avance de la Macroencuesta 2011. Madrid 2012. En: http://www.msssi.gob.es/ssi/violenciaGenero/publicaciones/estudiosinvestigaciones/PDFS/AvanceMacroencuesta2011.pdf

20- Ministerio de Sanidad, Servicios Sociales e Igualdad, 2014. Disponible en: https://www.msssi.gob.es/ssi/violenciaGenero/portalEstadistico/fichaResumen/2013/home.htm

 21- Fundación Adecco. I Informe de las Mujeres víctimas de la violencia de género y empleo. Disponible en: http://www.fundacionadecco.es/_data/SalaPrensa/SalaPrensa/Pdf/472.pdf

 22- Declaraciones de Angeles Carmona, presidenta del Observatorio contra la violencia doméstica y de género. Disponible en: http://www.elmundo.es/espana/2014/04/03/533d2d74ca47414d6b8b4571.html

23- Zorrilla B, Pires M, Lasheras L, Morant C, Seoane L, Sanchez LM,et al. Intimate partner violence: last year prevalence and association with socio-economic factors among women in Madrid, Spain. Eur J Public Health. 2010 Apr;20(2):169-75.

24- González Cases J. Violencia hacia las mujeres con trastorno mental grave. Tesis Doctoral. Universidad de Alcalá. Alcalá de Henares, 2011.

25- Polo, C. Maltrato a la mujer en la relación de pareja. Factores relacionados implicados. Tesis Doctoral. Universidad de Alcalá. Alcalá de Henares, 2001.

26- Pernas Riaño B. El estado de la cuestión en el estudio de la violencia de género. Ministerio de Sanidad, Servicios Sociales e Igualdad. Madrid, 2012.

 

 

 

 

 

 

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