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En la concepción actual cuando hablamos de hipocondria nos referimos al miedo a padecer una enfermedad somática grave o bien a la convicción de que ya se tiene, basándose en manifestaciones físicas banales o inconsistentes y que puede llegar a producir un deterioro social, laboral o familiar. Se trata de una alteración que, como sabemos, ocasiona consultas médicas frecuentes y conlleva un importante gasto en atención y pruebas. En nuestra presentación intentaremos esclarecer algunos aspectos psicológicos del trastorno que no quedan suficientemente aclarados en las modernas concepciones sobre el mismo, particularmente aquellos que producen y/o mantienen la alteración y las relaciones de este con otros cuadros clínicos (ansiedad, obsesiones, fobias, etc). Para lograrlo, hemos tomado una muestra suficientemente amplia de pacientes hiponcondríacos sometidos a psicoterapia (de corte analítico), de los que aquí presentaremos solo dos para facilitar la exposición. La actuación psicoterapéutica permite una observación clínica directa, ya que a lo largo de ella puede obtenerse un suficiente número de enunciados de los pacientes, donde cada uno de ellos revela un aspecto particular del problema sometido a estudio, como para lograr los fines que nos proponemos. Por otro lado, la posición del psiquiatra frente al paciente es óptima para la investigación, ya que actúa mediante la escucha atenta no influyendo en la presentación y recogida de dichos enunciados.