La coexistencia de sintomatología depresiva y ansiosa en los trastornos psicopatológicos es evidente, y no plantea discusión alguna.El problema, en muchos casos, lo encontramos ante la dificultad de emitir un diagnóstico diferencial entre trastornos de ansiedad y trastornos depresivos, y que dicho diagnóstico sea estable en el tiempo.Las perspectivas sobre esta cuestión son dispares. Por un lado, se defiende que las diferencias entre trastornos depresivos y de ansiedad son sólo cuantitativas (modelo unitario) y por otra parte, que dichas diferencias son cualitativas (modelo pluralista). Además, encontramos un modelo mixto que defiende la existencia de un síndrome ansioso-depresivo.En este artículo, se revisan los trabajos de investigación en los que se fundamentan cada una de las perspectivas descritas, y cómo influye este problema de diferenciación entre ambos trastornos en la evaluación psicológica y en la práctica clínica.Las conclusiones a las que podemos llegar, en la actualidad, sobre esta controversia, nos mantiene aún lejos de resolver el problema que se nos plantea.