Desde los años 70 diversos investigadores han tratado de probar la relación existente entre violencia sexual y pornografía. Se han encontrado resultados que correlacionan el uso de pornografía con el desarrollo de estereotipos de género, modelos de humillación a la mujer y perpetuación de roles de dominancia y sumisión. Otros estudios encontraron hallazgos nulos o mediados por diversas variables. El debate científico actual sigue sobre la mesa, con resultados encontrados, que varían se