La Erupción del reciente Volcán de La Palma, y cuyo nombre definitivo aún no ha sido designado, es la tercera en la isla en el último siglo. Salvo el fallecimiento de 2 personas, atribuibles a la inhalación de gases tóxicos en 1971 (Teneguia), ni el de San Juan (1949), ni el de este pasado año, se asocian con muertes por causas directas de lo que para la geología supone un suceso propio de un isla joven en crecimiento y para sus pobladores una catástrof