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La presión académica en la adolescencia aumenta el riesgo de depresión y autolesiones hasta la adultez temprana



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Artículo | Fecha de publicación: 09/07/2026
Artículo revisado por nuestra redacción

Introducción La salud mental de los adolescentes se ha convertido en una prioridad para los sistemas educativos y sanitarios de todo el mundo. El incremento de los síntomas depresivos, la ansiedad y las conductas autolesivas entre los jóvenes ha impulsado la búsqueda de factores de riesgo potencialmente modificables que permitan desarrollar estrategias preventivas efic...

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Introducción


La salud mental de los adolescentes se ha convertido en una prioridad para los sistemas educativos y sanitarios de todo el mundo. El incremento de los síntomas depresivos, la ansiedad y las conductas autolesivas entre los jóvenes ha impulsado la búsqueda de factores de riesgo potencialmente modificables que permitan desarrollar estrategias preventivas eficaces.


Entre estos factores, la presión académica ocupa un lugar destacado. La creciente competitividad educativa, las expectativas de rendimiento, la preparación para el acceso a estudios superiores y la preocupación por el futuro profesional pueden generar elevados niveles de estrés durante una etapa especialmente vulnerable del desarrollo psicológico.


Aunque numerosos estudios han señalado una posible relación entre presión académica y problemas de salud mental, gran parte de la evidencia disponible procede de investigaciones transversales, lo que dificulta establecer la dirección temporal de esta asociación. Además, pocos trabajos han evaluado si los efectos de la presión académica persisten más allá de la adolescencia.


Un estudio longitudinal realizado en el Reino Unido aporta nueva evidencia sobre esta cuestión al analizar la relación entre la presión académica percibida a los 15 años y la evolución posterior de los síntomas depresivos y las autolesiones hasta la adultez temprana.


La presión académica como factor de riesgo psicosocial


Un fenómeno cada vez más relevante


La presión académica puede definirse como la percepción de exigencias relacionadas con el rendimiento escolar que superan los recursos percibidos por el estudiante para afrontarlas.


Este fenómeno puede estar influido por múltiples factores:



  • Expectativas familiares.

  • Competencia entre iguales.

  • Exigencias del sistema educativo.

  • Evaluaciones frecuentes.

  • Incertidumbre sobre el futuro académico y laboral.


Cuando estas demandas son percibidas como excesivas, pueden convertirse en una fuente importante de estrés psicológico.


Consecuencias potenciales


La exposición prolongada a altos niveles de presión académica se ha relacionado con:



  • Estrés crónico.

  • Síntomas ansiosos.

  • Problemas de sueño.

  • Fatiga emocional.

  • Sintomatología depresiva.

  • Conductas autolesivas.


Sin embargo, la persistencia de estos efectos a largo plazo ha sido menos estudiada.


Objetivos del estudio


La investigación tuvo como objetivo analizar si la presión académica percibida durante la adolescencia se asociaba con:


1. La aparición y evolución de síntomas depresivos.
2. El riesgo de autolesiones.
3. La persistencia de estos efectos desde la adolescencia hasta la adultez temprana.


Los autores plantearon la hipótesis de que mayores niveles de presión académica se relacionarían con peores resultados en salud mental a lo largo del tiempo.


Metodología


Diseño longitudinal


El estudio utilizó datos del Avon Longitudinal Study of Parents and Children (ALSPAC), una de las cohortes prospectivas más importantes del Reino Unido.


La cohorte incluye adolescentes nacidos entre 1991 y 1992 en la región de Avon.


Participantes


La muestra analizada estuvo formada por:



  • 4.714 adolescentes.

  • 2.725 mujeres (57,8 %).

  • 1.989 hombres (42,2 %).


Evaluación de la presión académica


La presión académica fue medida a los 15 años mediante un cuestionario sobre experiencias escolares.


Las puntuaciones posibles oscilaban entre 0 y 9, reflejando distintos niveles de presión percibida.


Evaluación de síntomas depresivos


Los síntomas depresivos fueron evaluados mediante el Short Mood and Feelings Questionnaire (SMFQ).


Las mediciones se realizaron en cinco momentos:



  • 16 años.

  • 17 años.

  • 18 años.

  • 21 años.

  • 22 años.


Evaluación de autolesiones


Las conductas autolesivas fueron registradas mediante cuestionarios específicos administrados entre los:



  • 16 años.

  • 17 años.

  • 21 años.

  • 24 años.


Análisis estadístico


Los investigadores emplearon:


- Modelos multinivel lineales para síntomas depresivos.
- Modelos logísticos multinivel para autolesiones.


Los análisis incluyeron múltiples ajustes para controlar posibles variables de confusión.


Resultados


Asociación entre presión académica y síntomas depresivos


Un efecto consistente a lo largo del tiempo


Los resultados mostraron una asociación significativa entre la presión académica percibida a los 15 años y los síntomas depresivos posteriores.


Tras ajustar por diversos factores, cada incremento de un punto en la escala de presión académica se asoció con:


Un aumento de 0,43 puntos en la puntuación de síntomas depresivos.


Este hallazgo respalda la hipótesis de que la presión académica constituye un factor de riesgo para el malestar emocional en adolescentes.


Mayor impacto en la adolescencia inmediata


La asociación fue especialmente intensa cuando los síntomas depresivos se evaluaron a los 16 años.


En este momento, cada punto adicional de presión académica se relacionó con:


- Un incremento de 0,53 puntos en la puntuación depresiva.


- Este resultado sugiere que el impacto psicológico de la presión académica puede manifestarse rápidamente.


Persistencia hasta la adultez temprana


Aunque la magnitud de la asociación disminuyó con el tiempo, los efectos continuaron siendo significativos años después.


A los 22 años, cada punto adicional de presión académica seguía asociado con:


- Un aumento de 0,35 puntos en los síntomas depresivos.


- Estos datos indican que las experiencias académicas durante la adolescencia pueden tener repercusiones duraderas sobre la salud mental.


Presión académica y autolesiones


Incremento del riesgo


Los análisis también identificaron una asociación significativa entre presión académica y conductas autolesivas.


Tras los ajustes estadísticos, cada punto adicional de presión académica se relacionó con:


Un incremento del 8 % en la probabilidad de autolesión durante el año previo.


Estabilidad temporal


A diferencia de los síntomas depresivos, el efecto sobre las autolesiones no mostró variaciones significativas a lo largo del tiempo.


Esto sugiere que la influencia de la presión académica sobre este comportamiento podría mantenerse relativamente estable desde la adolescencia hasta la adultez temprana.


Interpretación de los hallazgos


Un factor de riesgo potencialmente modificable


Uno de los aspectos más relevantes del estudio es que la presión académica constituye un factor susceptible de intervención.


A diferencia de variables genéticas o antecedentes personales, las características del entorno educativo pueden modificarse mediante políticas y programas específicos.


Posibles mecanismos explicativos


Aunque el estudio no fue diseñado para identificar mecanismos causales, existen varias hipótesis plausibles.


La presión académica podría contribuir al desarrollo de síntomas depresivos mediante:



  • Estrés psicológico prolongado.

  • Sentimientos de fracaso o insuficiencia.

  • Disminución de la autoestima.

  • Alteraciones del sueño.

  • Reducción de actividades de ocio y recuperación emocional.


Estos factores podrían actuar de forma acumulativa durante etapas críticas del desarrollo.


Implicaciones para la educación y la salud mental


Importancia de la prevención


Los resultados sugieren que la prevención de problemas de salud mental en adolescentes debe considerar no solo factores individuales, sino también las características del contexto educativo.


La identificación temprana de estudiantes sometidos a elevados niveles de presión podría facilitar intervenciones preventivas oportunas.


Hacia entornos educativos más saludables


Las estrategias potenciales incluyen:



  • Promoción del bienestar emocional en las escuelas.

  • Programas de gestión del estrés.

  • Formación del profesorado en salud mental.

  • Revisión de prácticas educativas que generen presión excesiva.

  • Fomento del equilibrio entre rendimiento académico y bienestar psicológico.


Perspectiva de salud pública


Dado el elevado número de adolescentes expuestos a exigencias académicas intensas, incluso reducciones modestas en la presión percibida podrían generar beneficios significativos a nivel poblacional.


Limitaciones y futuras líneas de investigación


Aunque se trata de uno de los estudios longitudinales más sólidos sobre esta cuestión, los autores señalan algunas limitaciones.


La presión académica fue evaluada mediante autoinforme, lo que refleja la percepción subjetiva de los participantes. Además, aunque los análisis controlaron múltiples factores, no puede descartarse completamente la influencia de variables no medidas.


Futuras investigaciones deberán explorar:



  • Los mecanismos mediadores implicados.

  • Diferencias culturales y educativas.

  • Factores protectores que amortiguan el impacto del estrés académico.

  • La eficacia de intervenciones dirigidas a reducir la presión escolar.


Conclusiones


Este estudio longitudinal demuestra que la presión académica percibida durante la adolescencia se asocia con mayores niveles de síntomas depresivos y un aumento del riesgo de autolesiones desde los 16 hasta los 24 años. Aunque el efecto sobre la depresión es más intenso en los años inmediatamente posteriores, sus consecuencias persisten hasta la adultez temprana.


Los hallazgos identifican la presión académica como un posible factor de riesgo modificable para la salud mental juvenil y refuerzan la necesidad de desarrollar intervenciones educativas y preventivas orientadas a reducir el estrés académico, promover el bienestar emocional y favorecer trayectorias de desarrollo más saludables.


 


Resumen y adaptación editorial: Virginia Candelas García (Cibermedicina / Psiquiatria.com)


Fuente original: The association between academic pressure and adolescent depressive symptoms and self-harm: a longitudinal, prospective study in England - The Lancet Child & Adolesccent Health Volume 10, Issue 4p265-272April 2026


Texto completo disponible en: https://www.thelancet.com/journals/lanchi/article/PIIS2352-4642(25)00342-6/fulltext


Este contenido es un resumen adaptado. La autoría científica corresponde a los autores originales.
Artículo distribuido bajo licencia Creative Commons según la fuente original. 

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