Caso clínico Presentamos el caso de una mujer de 16 años que acude a consultas de Psiquiatría por presentar, desde hace un año, un cuadro de características afectivas con cambio reciente en el comportamiento, aislamiento social, ánimo bajo y elevados niveles de ansiedad e ideas de suicidio. Se trata de una paciente soltera, nacida fuera de España, con una hermana menor y sin antecedentes de interés médico-quirúrgicos o psiquiátricos. En la exploración psicopatológica, además, se ponen de manifiesto pensamientos autorreferenciales que no alcanzan consistencia delirante, parcialmente permeables a la crítica del terapeuta, pero con repercusión moderada en su conducta, que le llevan a cada vez querer salir menos de casa y a un descenso de rendimiento académico. Se discute con la paciente y la familia las ventajas e inconvenientes de iniciar tratamiento psicofarmacológico, sin encontrar en este momento un balance riesgo/beneficio favorable para iniciar el mismo. Se prescribe terapia cognitivo-conductual y como medida coadyuvante se recomienda la suplementación con ácidos grasos omega-3 (EPA y DHA). En sucesivas consultas la clínica de la paciente mejora y tras 1 año de seguimiento no se ha producido transición a psicosis franca y ha mejorado su funcionamiento personal y la clínica afectiva. Discusión A día de hoy, las suplementación con ácidos grasos omega-3 representa una nueva opción de tratamiento coadyuvante en Psiquiatría. En la Tabla 1 presentamos datos de una reciente revisión (1) donde se analizan los resultados de varios estudios sobre su utilización en los estados mentales de alto riesgo.