El delirium persistente (DP) se define como la continuación de síntomas de delirium más allá del alta hospitalaria, con implicaciones significativas en la morbilidad, mortalidad y calidad de vida, especialmente en adultos mayores. Estudios indican que hasta el 41.6% de los pacientes pueden presentar DP al egreso, reduciéndose al 16.6% a los 3 meses.Su etiología es multifactorial, asociada a factores como edad avanzada, demencia, polifarmacia y enfermedades críticas.El diagnóstico requiere herramientas validadas (p. ej., DSM-5, CAM), y el manejo combina intervenciones no farmacológicas y farmacológicas cautelosas.Esta monografía explora su definición, epidemiología, fisiopatología, y abordaje clínico, destacando la necesidad de prevención y seguimiento prolongado.