Esta revisión aborda la evidencia sobre el uso del aislamiento y contención en las unidades de hospitalización de psiquiatría, evaluando su eficacia, impacto en pacientes y personal, así como alternativas a su utilización. Por un lado, estas medidas han mostrado su eficacia para prevenir lesiones, pero pueden originar efectos físicos y psicológicos adversos. Se han identificado diversos factores de riesgo asociados al uso de coerción, que van desde aspectos sociodemográficos y clínicos de los pacientes hasta factores relacionados con el personal y la organización hospitalaria. Además, la gran variabilidad en la aplicación y duración de estas prácticas coercitivas hace necesaria la investigación de alternativas menos restrictivas. En cuanto a los efectos en pacientes y personal, se observa una variabilidad en la percepción del aislamiento por parte de los pacientes, así como actitudes del personal hacia la coerción física que pueden influir en la recuperación y estigmatización de los pacientes. Se proponen alternativas al aislamiento y la contención, que incluyen intervenciones terapéuticas centradas en recuperar el autocontrol y el diseño físico de instalaciones que promuevan un entorno beneficioso y menos restrictivo. En conclusión, existe una tendencia hacia la reducción del uso de estas medidas coercitivas, enfatizando la necesidad de enfoques más humanizadores en el manejo de la agitación y los comportamientos agresivos en pacientes psiquiátricos. Se destaca la importancia de priorizar el bienestar y la autonomía del individuo, así como la necesidad de una mayor investigación para estandarizar definiciones, comprender los mecanismos subyacentes y desarrollar alternativas efectivas y menos coercitivas.