AISLAMIENTO SOCIAL EN NIÑOS, SOBRECARGA DE ESTRÉS Y ENFERMEDADDra. Ana Bernard La incertidumbre, el temor a la enfermedad y la muerte, el sentimiento de indefensión y desesperanza, junto a la falta de interacción social con pares, es el escenario prevalente desde el inicio de la pandemia, agravado por las medidas de aislamiento social prolongado.La percepción de amenaza y pérdida de seguridad da origen a síntomas neurovegetativos, alteración de ritmos circadianos (sueño), pérdida de pautas de desarrollo adquiridas (control de esfínteres, regulación emocional y control impulsivo).La exposición temprana y sostenida al trauma puede desencadenar una secuencia compleja de eventos que llevarían a la aparición de múltiples trastornos psiquiátricos y enfermedades médicas tanto en la infancia como más tarde en la edad adulta.En la infancia la forma y cualidad del apego con su cuidador, será un valioso predictor de seguridad y confianza, o de ambivalencia, desorientación y desapego, predictores de trastornos límites y antisociales de personalidad.Durante toda la vida, el sistema nervioso organiza y cambia en función de la interacción entre características propias (vulnerabilidad genética) y el estímulo ambiental.Hay evidencia acumulada en los últimos años, en torno a la sensibilización o desensibilización del eje HHA, en relación a experiencias traumáticas tempranas y calidad del vínculo con el cuidador.La hiperreactividad estaría asociada a fallas en el cuidado parental y habrá deficiente manejo del estrés por parte del niño. En cambio, el maltrato emocional, depresión materna, período asociado a situaciones traumáticas generaría sensibilización del eje y estado hiperactivo, hipercotisolismo necesario para afrontar entornos impredecibles, el hipocortisolismo, podría representar un fenómeno de disociación o inhibición de la experiencia.Finalmente, el impacto reciproco del sistema inmune, y su interacción entre el sistema endocrino y el sistema nervioso autónomo, explicaría en parte, la alteración en las funciones psicológicas y la conducta, así como el estrés en la respuesta inmunitaria.La exposición a situaciones de estrés crónico, conlleva respuestas mal adaptativas de diferentes mediadores hormonales, inflamatorios y cardiovasculares que estarían involucrados en la patogenia de diferentes trastornos metabólicos y neuropsiquiatrícos.