Objetivo: Integrar de forma retrospectiva longitudinal la evidencia que vincula genética (nuclear y mitocondrial), biomarcadores bioenergéticos/inflamatorios e imagen con el fenotipo catatónico, y derivar un algoritmo clínico de medicina de precisión.
Materiales y métodos: revisión sistemática exhaustiva (1990–25/08/2025) en 16 bases bibliográficas y 10 fuentes de literatura gris, sin restricción de idioma. Se incluyen estudios humanos con catatonía (clínica/BFCRS/DSM) que aportarán datos genéticos, biomarcadores, imagen o tratamiento. Doble cribado, extracción estandarizada y evaluación de calidad por diseño. Síntesis narrativa con enfoque longitudinal.
Resultados: La convergencia de estudios de imagen y farmacología señala disfunción de redes fronto-basales y motoras (SMA/M1) con desequilibrio excitación/inhibición y déficit GABA-A. En genética nuclear, PRODH/22q11.2 y genes epigenéticos del neurodesarrollo (EHMT1, MECP2, FMR1) se asocian a fenotipos catatónicos en subgrupos. En ADN mitocondrial, MT-TL1 (m.3243A>G), MT-ATP6 (m.8993T>G/C) y MT-ND1/ND5 se relacionan con estupor/mutismo y picos de lactato en MRS, compatibles con déficit energético. Biomarcadores periféricos (mtDNA-cn, cf-ADNmt) y firmas inflamatorias/oxidativas muestran potencial para estratificación y seguimiento. Benzodiacepinas y TEC mantienen alta eficacia; adyuvantes glutamatérgicos pueden considerarse en refractariedad. Se propone un algoritmo escalado (fenotipado → biomarcadores → genética → intervención).
Conclusiones: La catatonía presenta subgrupos biológicos coherentes con disfunción bioenergética e inflamación. Integrar banderas clínicas, biomarcadores y genéticamente dirigidos habilita decisiones terapéuticas más seguras y efectivas y orienta ensayos estratificados.
Universidad CAECE, Buenos Aires, Argentina.