La experiencia clínica sugiere que muchos pacientes que acuden a recibir tratamiento en los servicios de medicina general, o en las consultas psiquiátricas, muestran una mezcla de síntomas ansiosos y depresivos de diversa intensidad. El solapamiento sintomático plantea importantes cuestiones para el clínico. La cuestión básica es: ¿En qué medida el predominio de los síntomas ansiosos o depresivos afecta al diagnóstico o al tratamiento? Hablamos de cosintomatología para referirnos a la coexistencia de síntomas de depresión y de ansiedad, sin que el número y severidad de los mismos permita al médico establecer un diagnóstico con exclusión del otro. En cambio, en los casos en los que los síntomas de ansiedad y de depresión sean suficientes, en número y en severidad, para establecer ambos diagnósticos hablaremos de comorbilidad en sentido estricto. En base a estas referencias, distinguimos los siguientes grupos de pacientes con solapamiento de síntomas ansiosos y depresivos: Pacientes con síntomas de ansiedad y de depresión pero que no cumplen con los criterios diagnósticos operativos actuales de trastornos de ansiedad o de los trastornos del humor. Pacientes con trastornos de ansiedad o con trastorno depresivo, asociados respectivamente a síntomas depresivos o a síntomas ansiosos. Pacientes que cumplen los criterios de ambos diagnósticos: trastorno depresivo y trastorno de ansiedad.