Se ha considerado la depredación ambiental como un tipo muy especial de violencia que está afectando al ser humano y a todas las especies que habitan el planeta. El cambio climático y la contaminación, los nanoplásticos, las micropartículas en el aire y en el agua, los agroquímicos y la quema de combustibles fósiles entre otros están afectando el desarrollo, la salud y la calidad de vida comprometiendo la salud integral de las nuevas generaciones y en forma específica la Saud mental produciendo diversidad de síntomas asociados a las pérdidas ocasionadas por desastres ambientales, dejando en múltiples ocasiones discapacidades y/o enfermedades a mediano y largo plazo.