En el presente artículo analizamos la efectividad de la terapia cognitiva conductual en el tratamiento de los trastornos mentales basándonos en los datos de ocho unidades de salud mental y de 686 pacientes. Para ello, ponemos en relación la presencia o ausencia de terapia cognitiva conductual en cada unidad con el porcentaje de altas terapéuticas y de abandonos del tratamiento. Los datos hablan por sí solos y son consonantes con los de otros estudios. En aquellas unidades que utilizan la terapia cognitiva conductual, el número de altas supera ampliamente al número de abandonos. Por el contrario, en aquellas unidades donde no se emplea la terapia cognitiva conductual, el número de abandonos duplica al de altas.