La ansiedad social es normal e incluso útil porque es una motivación adaptativa que permite comportarse a los seres humanos adecuadamente ante relaciones interpersonales nuevas o importantes (Echeburúa, 1993). Sin embargo cuando la persona con niveles altos de ansiedad se siente valorada, criticada o rechazada en estas situaciones e interpreta como negativas las valoraciones que los demás hacen o cree que hacen de ella, nos encontramos ante la ansiedad de evaluación.Se presenta el caso