La Medicina Basada en la Evidencia (MBE) abrió unas posibilidades de debate y reflexión encontradas, cuando no enfrentadas, entre aquellos que pensaban que era un mínimo requisito actualizado de la evolución científica y aquéllos otros que desconfiaban de su exceso tecnocratismo y cosificación de la práctica médica. Una vez la dominancia sajona primaba sobre el neohipocratismo más mediterráneo.La Psiquiatría, en un afán un tanto mimético, pretendió subirse a ese carro de bas