El TDAH es un trastorno del neurodesarrollo que puede persistir en la adultez y aumentar el riesgo de Trastorno por Uso de Sustancias (TUS). Ambos comparten síntomas como impulsividad, inestabilidad emocional y dificultades en la autorregulación.
Factores de riesgo incluyen vulnerabilidad biológica, problemas emocionales y sociales, inicio temprano del consumo, manejo inadecuado del TDAH y predisposición genética.
El tratamiento del TDAH en personas con TUS debe ser integral e incluye:
1. Psicoeducación para mejorar la comprensión y adherencia al tratamiento
2. Terapia cognitivo-conductual para la regulación emocional y prevención de recaídas
3. Apoyo familiar y social para fomentar la recuperación y prevenir recaídas
4. Tratamiento farmacológico adecuado.
La combinación de estas estrategias permite abordar ambos trastornos de manera efectiva.