El estigma y la discriminación hacia los problemas de salud mental es un proceso complejo que afecta a múltiples niveles. Cuando el personal de atención social y de salud muestra creencias negativas y prejuicios sobre las personas con problemas de salud mental (estigma profesional), la calidad de la atención prestada se ve afectada negativamente.
Este estudio pretende explorar los niveles de estigma hacia los problemas de salud mental en una muestra de personal sociosanitario comunitario, así como su relación con variables relevantes como el burnout, las competencias profesionales y las características del puesto de trabajo. Se realizó una evaluación online a 184 profesionales (75,5% mujeres, edad M = 40,82 años, DE = 9,9), observándose niveles medios de estigma y burnout y niveles altos de competencias profesionales. Los análisis de regresión lineal múltiple revelaron que puntuaciones más bajas en capacidad de comunicación informativa con el paciente, y mayores niveles de cansancio emocional y despersonalización en el personal de atención predecían mayores puntuaciones en estigma (R2 = .278, F(4,179) = 18.590, p < .001).
Estos resultados sugieren que las intervenciones para reducir el estigma profesional en estos contextos podrían beneficiarse del cuidado de la salud mental del personal sociosanitario, abordando el agotamiento y proporcionando formación profesional específica. Esto contribuiría a que los sistemas sociosanitarios fueran más inclusivos y de mayor calidad, reduciendo así los costes sanitarios.