En los últimos años se ha producido un cambio de enfoque de las intervenciones clínicas que se realizan en las enfermedades mentales, de tal forma que el objetivo principal de la intervención clínica en los pacientes psiquiátricos ha pasado a ser su recuperación funcional, y no únicamente la reducción de síntomas psicóticos o afectivos. Numerosos estudios han respaldado que estos resultados positivos van muy ligados al rendimiento neuropsicológico de los pacientes, con lo que la int