La violencia machista, incluyendo la violencia de género y la violencia sexual, es un problema de salud pública frecuente con un impacto significativo en la salud física y mental de las mujeres a lo largo del ciclo vital. En la etapa perinatal, esta problemática
adquiere especial relevancia, ya que se asocia a un aumento de ansiedad, depresión, TEPT, ideación suicida y complicaciones obstétricas, así como a vivencias de parto potencialmente retraumatizantes y dificultades en el vínculo madre-bebé. A pesar de ello, el cribaje y su detección sigue siendo limitado y muchas veces no se integra en la atención clínica. Esta ponencia aborda la complejidad de las situaciones de violencia machista, ofreciendo claves para su detección y abordaje en un período especialmente
vulnerable como es la etapa perinatal.