Todos los países de la CEE tienen legislaciones específicas para el enfermo mental exceptuando Italia, Grecia y España quienes argumentan que ello aumenta el estigma hacia esta población. En España, los derechos y tipo de cuidados hacia el enfermo mental están incluidos en la Ley General de Sanidad de 1986. En ella, se reconocen los mismos derechos a este colectivo que al resto de ciudadanos. Sin embargo, el internamiento involuntario vulnera un derecho fundamental contemplado en el