El maltrato contra los animales a menudo se relaciona con trastornos afectivos y de relación interpersonal, adquiriendo especial interés en menores de edad cuya falta de empatía y remordimiento, asociados a trastornos de conducta son rasgos de personalidad que implican un factor de riesgo de conducta violenta en la edad adulta (Ascione, 2001).En nuestro estudio de casos, iniciamos la muestra con cincuenta casos forenses (n=50; 49 varones, edad media 34), en la que hay una