Se analiza el impacto de la relación Madre - Hijo. Se da cuenta de la génesis y cronificación de un trastorno psíquico grave, atacando un fuerte instituido social: Que la madre cuida, protege y ayuda al hijo, transformándolo en una afirmación hipotética opuesta: Que la madre del paciente gravemente perturbado juega un papel crucial en la destrucción de un proyecto de vida autónomo que es detenido desde el comienzo, quedando anclado en la fase simbiótica del proceso evolutivo, en donde no hay diferenciación de roles sino posiciones fijas, rígidas e inmutables que se asumen complementariamente. En el trabajo clínico puede vivenciarse la cosificación en su mayor exponencia, el avasallamiento del otro, la creación del HIJO =NADA mediante la negación del hijo real, distinto del interno de la madre. Se analiza como el paciente busca protegerse de la intrusión de la madre, que lo asfixia hasta aniquilar todo intento de Ser, y de tener brillo propio. Se observan los desesperados intentos por escapar de los tentáculos que atrapan al hijo, y desde un supuesto amor “incondicional” que brinda la madre, afectan la posibilidad de consolidar un camino hacia la individuación y el desarrollo personal.