Los trastornos de ansiedad se encuentran entre las afecciones de salud mental más prevalentes y se caracterizan por miedo y aprensión excesivos. La comprensión de los fundamentos neurofisiológicos de los trastornos de ansiedad es crucial para desarrollar intervenciones eficaces. Para esta comprensión es fundamental la interacción entre la ínsula y la amígdala, dos regiones del cerebro que desempeñan funciones centrales en el procesamiento emocional. Este estudio explora la neurofisiología del circuito ínsula-amígdala relacionado con la ansiedad, teniendo especialmente en cuenta insights procedentes del Inventario de Ansiedad Rasgo-Estado (IDARE), una herramienta que mide aspectos transitorios y duraderos de la ansiedad.