La conducta agresiva de niños y adolescentes es un motivo de consulta frecuente en los servicios de salud mental, y en muchas ocasiones requieren de una intervención clínica para su tratamiento. El hecho de que estos problemas sean frecuentes y perjudiciales hace que sea un tema de preocupación para las familias, profesionales de la salud mental y para instituciones como los centros educativos. Existen diversidad de términos para describir la conducta agresiva,