Este artículo explora cómo los cambios en el paisaje—como la erosión costera o la extracción de recursos—afectan emocionalmente a las personas. A través del concepto de apego al lugar, se muestra que la Tierra no solo cambia físicamente, sino que esas transformaciones pueden generar dolor, desorientación o duelo. Al unir la geología con la psicología, se propone una visión más humana y enraizada del cambio climático, donde la memoria, la identidad y el territorio están profundamente conectados.
UMSV
Aumento de enfermedades mentales por la contaminación ambiental
MARIA DOLORES GALAN TELLEZ
Fecha Publicación: 11/07/2018