En los últimos 20 años las unidades clínicas de género del mundo occidental instauran progresivamente el protocolo-holandés (Dutch-protocol)para tratar la disforia/incongruencia-de-género-infanto-juvenil. Este protocolo recomienda bloqueo puberal a partir de los 12 años y asociación de tratamiento-hormonal-cruzado a los 16 años. A pesar de los avances científicos en general, con respecto a este tema, sigue sin existir test analítico ni clínico que actúe como gold-standard para su diagnóstico ni clara evidencia científica para su manejo terapéutico.
El tratamiento ha funcionado siempre bajo el principio de precaución y de ensayo/error con el objetivo de mitigar el sufrimiento de estas personas y sin modelo experimental de ensayo clínico aleatorizado, pues no era considerado ético utilizar grupo control o placebo. Pero, el consenso entre expertos, incluido la WPATH, empieza a cuestionarse recientemente por el incremento dramático de incidencia en este grupo etario y la no evidencia de que estos tratamientos mejoren la calidad de vida ni su evolución psicosocial.
España aprueba mientras sucesivas Leyes-de-No-discriminación desde 2014 en diferentes CCAA, leyes que suprimen la evaluación y el tratamiento-biopsicosocial- holístico en sus procesos asistenciales. La Ley-nacional-4/2023 respalda los decretos autonómicos y asume certezas sociales y clínicas que los profesionales no hemos validado en nuestra practica.
Esta ponencia ofrecerá una perspectiva histórica de la situación y recomendará enlentencer la toma de decisiones en este grupo vulnerable, dando paso al estudio de factores intercurrentes y sugiriendo mientras una psicoterapia exploratoria neutral para aumentar la autonomía, disminuir la angustia y mejorar la función general de estos menores.