Existen tres vías principales para probar los abusos sexuales amenores: los indicadores conductuales y sintomatología emocional,la inspección médica y el testimonio de la víctima. Respecto a los indicadores conductuales o emocionales no puedenemplearse como indicadores diagnósticos. Es más, existe el consenso de que los indicadores conductuales y emocionales del abuso sexual infantil no ofrecen fiabilidad probatoria legal. Dos son las razones. En primer lugar, porque no todos los niños abusados presentan todos los problemas detectados en los estudios. Lo cual quiere decir que la ausencia del indicador no implica la no existencia del abuso.