Las redes sociales se han convertido en una fuente popular de contenidos sobre salud, aunque suelen promover estándares de belleza poco realistas e imágenes corporales idealizadas. La evidencia científica sugiere una relación entre el uso de estas plataformas y los trastornos de la conducta alimentaria (TCA). Aunque no clasificados como TCA, la ortorexia nerviosa (ON) y la dismorfia muscular (DM) (bigorexia) también implican alteraciones en la ingesta de alimentos y en la percepción de la imagen corporal, caracterizándose por conductas obsesivas relacionadas con la dieta y el cuerpo. Las redes sociales parecen ser un factor de riesgo relevante para el desarrollo y mantenimiento de estos trastornos.
Para analizar esta relación, se llevó a cabo una revisión sistemática de la literatura utilizando las directrices PRISMA. Se incluyeron 22 estudios (ON: n=17; DM: n=5), mayoritariamente con diseños transversales y realizados en poblaciones no clínicas.
Los resultados revelaron que un uso intensivo de redes sociales, especialmente plataformas con contenido sobre nutrición y ejercicio, se asocia con mayores síntomas de ON y DM. Redes como Instagram, Tumblr y Grindr mostraron una relación significativa con conductas vinculadas a ON. Además, cuatro estudios asociaron el uso problemático o adictivo de redes con sintomatología de ON, y uno con síntomas de DM.
Se destaca la necesidad de realizar estudios longitudinales para profundizar en la relación causal y desarrollar intervenciones específicas que prevengan y traten estos trastornos asociados al uso de redes sociales.