Las redes sociales se han convertido en una fuente popular de contenidos sobre salud, aunque suelen promover estándares de belleza poco realistas e imágenes corporales idealizadas. La evidencia científica sugiere una relación entre el uso de estas plataformas y los trastornos de la conducta alimentaria (TCA). Aunque no clasificados como TCA, la ortorexia nerviosa (ON) y la dismorfia muscular (DM) (bigorexia) también implican alteraciones en la ingesta de alimentos y en la percepción de la