La violencia entre las personas que han establecido una relación amorosa y, en algunos casos, también de convivencia, se ha convertido en un grave problema social que afecta a millones de individuos en todo el mundo, mujeres fundamentalmente. Cabe resaltar que este problema no sólo afecta a las relaciones entre los adultos, especialmente dentro del matrimonio, sino que las relaciones de noviazgo entre los jóvenes tampoco están exentas de ello. El objetivo del presente estudio es analizar las posibles variables que originan y/o mantienen esta violencia y describir determinadas pautas para evitar que los jóvenes la desarrollen en sus relaciones interpersonales de pareja. En diversos estudios (Balderrama-Durbin, 2009; González-Lozano et al., 2003; Roca, 2003; Rodríguez et al., 2002) se ha encontrado relación entre los estilos de comunicación que llevan a cabo los miembros de una pareja y la violencia entre los mismos. La tipología utilizada en la investigación sobre los estilos de comunicación es aquella que establece cuatro tipos: asertivo, agresivo, pasivo y pasivo-agresivo (López-Villaseñor et al., 2010). La muestra está formada por 309 sujetos con edades comprendidas entre los 16 y 26 años. Los instrumentos utilizados son el Cuestionario de Violencia entre Novios (CUVINO) y el Cuestionario de Aserción en las Parejas (ASPA). Los resultados obtenidos evidencian que existen patrones disfuncionales de comunicación (agresivo, pasivo y pasivo-agresivo) entre los miembros de la pareja donde aparece algún tipo de violencia, bien sea física, psicológica y/o sexual.