Trabajar ofreciendo atención psicológica a personas que sufren puede resultar gratificante para los profesionales. Sin embargo, existe un coste asociado al cuidado que, con frecuencia, pasa desapercibido. La exposición continuada a narrativas de sufrimiento produce un impacto adverso sobre los profesionales que puede dar lugar al conocido como trauma vicario.
El trauma vicario es un tema muy relevante en el campo de la Salud Mental, especialmente para los profesionales que trabajan directamente con personas que han experimentado eventos traumáticos. Este fenómeno, también conocido como traumatización secundaria, ocurre cuando los profesionales empiezan a experimentar síntomas de trauma como resultado de la exposición prolongada a las experiencias traumáticas de sus pacientes. Se da un cambio profundo en la percepción, el sistema de creencias y la capacidad de enfrentar emociones como resultado de escuchar repetidamente relatos traumáticos de otros.
Los efectos del trauma vicario pueden llevar a un rendimiento reducido, sentimientos de incompetencia, y en casos extremos, al "burnout" o agotamiento profesional. Esto afecta no solo la efectividad del terapeuta, sino también su bienestar personal y relaciones.
El trauma vicario es un desafío significativo para los profesionales de la salud mental, pero con estrategias adecuadas de prevención y apoyo, es posible manejar y mitigar sus efectos.
Trastornos del espectro autista.
Patricia Hervías Higueras
Fecha Publicación: 01/04/2019