La Violencia de Género se ha transformado en un síntoma social alarmante para la sociedad toda. Los hijos se convierten así en testigos obligados de estos episodios aterrorizantes, impactando en su psiquismo y afectando, no sólo su proceso de identificación con estos modelos aberrantes de vinculación, sino además su biología (eje hipotálamo-hipófiso-adrenal), lo cual determina el desarrollo de psicopatologías asociadas a trastorno de estrés postraumático como ser el Trastorno Explosivo Intermitente y del Control de los Impulsos.
Se plantean una serie de casos de pacientes menores de edad (5 varones, 3 mujeres) que consultan por sintomatología compatible, cuyas familias presentan este tipo de disfuncionalidades violentas. Se utilizan herramientas de medición de riesgo para ofrecer sus resultados cuantitativos (cuestionario de maltrato psicológico, escala de autoestima, escala de inadaptación, escala de gravedad de síntomas de estrés post-traumático, subescala de ansiedad de la escala de depresión de Beck) estimativos para la visualización del debilitamiento del rol materno como figura de apego seguro, y las conclusiones de la entrevista semiestructurada de recolección de datos de la anamnesis.
Se proponen modelos de intervención asistencial y preventivas tendientes a fortalecer grupos de apoyo social y lazos solidarios, a partir de los aportes antropológicos basados en la teoría del apego, y asesoramiento a los dispositivos de protección de la niñez y de la mujer, con el objeto de orientarlos en el reconocimiento de riesgos y la necesidad de decisiones adecuadas en cuanto a acciones de protección de los miembros de dichas familias.
UNIVERSIDAD NACIONAL DE LA PLATA
Ana Maria Martorella
Psiquiatría - Argentina
Fecha: 11/04/2019
Ana Mª Bastida de Miguel
Psicólogo - España
Fecha: 10/04/2019