Introducción
La pandemia de COVID-19 generó una crisis sanitaria sin precedentes que afectó no solo a la salud física, sino también al bienestar psicológico de millones de personas en todo el mundo. Entre los grupos más vulnerables se encontraban las personas con enfermedades crónicas, quienes enfrentaron un mayor riesgo de complicaciones médicas, interrupciones en la atención sanitaria y dificultades para mantener sus redes habituales de apoyo social.
La coexistencia de enfermedades crónicas y factores estresantes relacionados con la pandemia creó un escenario especialmente complejo para la salud mental. La incertidumbre, el temor al contagio, las restricciones de movilidad y las limitaciones en el acceso a los servicios sanitarios contribuyeron a incrementar los niveles de ansiedad, depresión y estrés en numerosos pacientes.
En países con recursos limitados, estos desafíos pudieron verse amplificados por las dificultades estructurales de los sistemas de salud y por la escasez de servicios especializados de atención psicológica. En este contexto, una investigación realizada en Addis Abeba, Etiopía, evaluó la prevalencia de síntomas depresivos, ansiedad y estrés percibido en personas con enfermedades crónicas durante la pandemia, así como los factores asociados a una mayor vulnerabilidad psicológica.
Enfermedades crónicas y salud mental en tiempos de pandemia
Una población especialmente vulnerable
Las personas con enfermedades crónicas experimentaron durante la pandemia una doble carga de riesgo.
Por una parte, presentaban una mayor probabilidad de sufrir complicaciones graves asociadas a la infección por SARS-CoV-2. Por otra, se enfrentaban a factores psicológicos adicionales derivados de:
- Temor al empeoramiento de su estado de salud
- Dificultades para acceder a tratamientos habituales.
- Aislamiento social.
- Incertidumbre económica.
- Reducción de apoyos comunitarios.
Estas circunstancias favorecieron la aparición de síntomas emocionales y psicológicos.
La importancia del contexto social
Diversos estudios han mostrado que la salud mental durante situaciones de crisis está influida por factores sociales y económicos.
Aspectos como:
- El nivel educativo.
- El apoyo social disponible.
- El estado civil.
- La estabilidad económica.
pueden desempeñar un papel relevante en la capacidad de adaptación ante situaciones estresantes.
Objetivos del estudio
La investigación tuvo como finalidad:
1. Determinar la prevalencia de depresión, ansiedad y estrés percibido en pacientes con enfermedades crónicas durante la pandemia de COVID-19.
2. Identificar los factores sociodemográficos y clínicos asociados a una mayor vulnerabilidad psicológica.
Los autores pretendían generar evidencia que ayudara a orientar futuras estrategias de atención integral para esta población.
Metodología
Diseño del estudio
Se realizó un estudio transversal entre abril y junio de 2021.
Centros participantes
La investigación se desarrolló en dos importantes hospitales de Addis Abeba:
- St. Paul’s Hospital Millennium Medical College.
- Black Lion Hospital.
Participantes
Inicialmente se seleccionaron 437 pacientes adultos mediante muestreo aleatorio sistemático.
Finalmente, el análisis incluyó:
- 426 participantes.
Características de la muestra
La edad media fue de:
- 49,6 años.
La distribución por sexo mostró:
- 52,1 % mujeres.
- 47,9 % hombres.
Enfermedades crónicas más frecuentes
Las patologías más comunes fueron:
- Hipertensión arterial.
- Enfermedad cardiovascular.
- Diabetes mellitus.
Además:
- El 46,5 % de los participantes presentaba múltiples comorbilidades.
Instrumentos de evaluación
Los investigadores utilizaron herramientas validadas para medir distintos indicadores psicológicos.
Depresión y ansiedad
Se empleó la Hospital Anxiety and Depression Scale (HADS).
Estrés percibido
Se utilizó la versión de 10 ítems de la Perceived Stress Scale (PSS-10-C).
Apoyo social
El apoyo social fue evaluado mediante la Oslo-3 Social Support Scale.
Análisis estadístico
Se aplicaron modelos de regresión logística para identificar los factores asociados a depresión, ansiedad y estrés.
Resultados
Elevada prevalencia de estrés psicológico
Estrés percibido severo
Uno de los hallazgos más llamativos fue la elevada frecuencia de estrés percibido.
Los resultados mostraron que:
- El 45,5 % de los participantes experimentaba niveles severos de estrés.
Este dato refleja la considerable carga emocional que la pandemia generó en pacientes con enfermedades crónicas.
Un problema de salud pública
La elevada prevalencia observada sugiere que el impacto psicológico de la COVID-19 se extendió mucho más allá de la infección en sí misma, afectando especialmente a grupos con vulnerabilidades médicas preexistentes.
Depresión durante la pandemia
Casi cuatro de cada diez pacientes afectados
Los síntomas depresivos fueron identificados en:
- El 39,7 % de los participantes.
Esta estimación incluyó tanto niveles limítrofes como clínicamente significativos según la escala HADS.
Posibles factores explicativos
La depresión en pacientes con enfermedades crónicas puede verse favorecida por múltiples elementos:
- Limitaciones funcionales.
- Incertidumbre sobre la evolución de la enfermedad.
- Reducción del contacto social.
- Temor al contagio.
- Dificultades económicas derivadas de la pandemia.
Ansiedad y COVID-19
Más de una cuarta parte de los participantes
Los síntomas de ansiedad fueron identificados en:
- El 26,5 % de los pacientes.
Aunque inferior a la prevalencia de depresión y estrés, esta cifra sigue representando una carga significativa de malestar psicológico.
Factores relacionados
La ansiedad durante la pandemia pudo estar asociada a preocupaciones sobre:
- Riesgo de infección.
- Continuidad de los tratamientos.
- Acceso a servicios sanitarios.
- Consecuencias familiares y económicas.
Factores asociados a mayor malestar psicológico
Edad más joven
Los participantes más jóvenes presentaron mayores niveles de distrés psicológico.
Este hallazgo coincide con investigaciones internacionales que sugieren una mayor vulnerabilidad emocional en grupos de menor edad durante la pandemia.
Presencia de múltiples comorbilidades
Los pacientes con varias enfermedades crónicas mostraron un riesgo significativamente mayor de experimentar problemas psicológicos.
La acumulación de condiciones médicas puede incrementar:
- La carga de síntomas.
- La complejidad del tratamiento.
- La percepción de vulnerabilidad.
Sexo femenino
Las mujeres presentaron mayores niveles de depresión, ansiedad y estrés.
Este patrón ha sido observado de manera consistente en numerosos estudios realizados durante la pandemia.
Estado civil
Las personas no casadas mostraron una mayor vulnerabilidad psicológica.
La ausencia de una red de apoyo cercana podría contribuir a este resultado.
Nivel educativo
Los participantes con menor nivel educativo presentaron mayores probabilidades de experimentar distrés emocional.
Las desigualdades educativas suelen asociarse a diferencias en recursos de afrontamiento y acceso a información sanitaria.
Apoyo social insuficiente
Uno de los factores más importantes fue el bajo apoyo social.
Los participantes con escaso apoyo social mostraron una mayor probabilidad de presentar síntomas psicológicos significativos.
Este resultado refuerza la importancia de las relaciones sociales como factor protector frente al estrés.
Implicaciones para la atención sanitaria
La necesidad de un enfoque integral
Los hallazgos indican que la atención a pacientes con enfermedades crónicas durante situaciones de crisis sanitaria debe incorporar la evaluación de la salud mental.
La identificación temprana de síntomas emocionales puede facilitar intervenciones oportunas y reducir el impacto psicológico a largo plazo.
Intervenciones psicosociales específicas
Los autores destacan la importancia de desarrollar programas dirigidos a:
- Fortalecer el apoyo social.
- Mejorar el acceso a recursos psicológicos.
- Reducir el aislamiento.
- Identificar grupos especialmente vulnerables.
Integración de servicios
La coordinación entre atención médica y atención psicológica puede resultar especialmente relevante para personas con múltiples enfermedades crónicas.
Limitaciones y futuras líneas de investigación
Al tratarse de un estudio transversal, los resultados no permiten establecer relaciones causales entre los factores identificados y los problemas de salud mental observados.
Los autores recomiendan realizar investigaciones longitudinales que permitan analizar la evolución de estos síntomas y las consecuencias psicológicas a largo plazo de la pandemia.
Conclusiones
La pandemia de COVID-19 tuvo un importante impacto sobre la salud mental de las personas con enfermedades crónicas en Addis Abeba. Casi la mitad de los participantes presentó niveles severos de estrés, mientras que la depresión y la ansiedad afectaron a una proporción considerable de la muestra.
La edad más joven, el sexo femenino, la presencia de múltiples comorbilidades, el bajo nivel educativo, la ausencia de pareja y el escaso apoyo social emergieron como factores asociados a una mayor vulnerabilidad psicológica. Estos hallazgos subrayan la necesidad de integrar intervenciones psicosociales en la atención habitual de pacientes con enfermedades crónicas y de fortalecer las estrategias de apoyo ante futuras emergencias sanitarias.
Resumen y adaptación editorial: Virginia Candelas García (Cibermedicina / Psiquiatria.com)
Fuente original: Prevalence and determinants of depression, anxiety, and perceived stress among patients with chronic comorbidity attending outpatient clinics in Addis Ababa during the COVID-19 pandemic - PLOS Global Public Health
Texto completo disponible en: https://journals.plos.org/globalpublichealth/article?id=10.1371/journal.pgph.0005838
Este contenido es un resumen adaptado. La autoría científica corresponde a los autores originales.
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