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Psiquiatria.com publica una guía práctica para contratar software clínico con IA sin comprometer la protección de datos



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Aplicaciones | Fecha de publicación: 15/07/2026
Artículo revisado por nuestra redacción

La incorporación de la inteligencia artificial a la práctica clínica está avanzando con rapidez. Desde sistemas de transcripción automática hasta asistentes para redactar historias clínicas o resumir consultas, cada vez más profesionales utilizan herramientas digitales que procesan información especialmente sensible. Sin embargo, much...

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La incorporación de la inteligencia artificial a la práctica clínica está avanzando con rapidez. Desde sistemas de transcripción automática hasta asistentes para redactar historias clínicas o resumir consultas, cada vez más profesionales utilizan herramientas digitales que procesan información especialmente sensible.


Sin embargo, muchos desconocen que contratar este tipo de software no implica delegar las obligaciones legales derivadas del tratamiento de datos de salud.Con el objetivo de ofrecer una orientación clara y práctica, psiquiatria.com ha publicado la guía "Protección de datos e inteligencia artificial en la consulta. Guía práctica para contratar software y aplicaciones clínicas", un documento dirigido a psiquiatras, psicólogos y otros profesionales sanitarios que utilizan aplicaciones clínicas con inteligencia artificial.


La guía parte de una idea fundamental: la responsabilidad sigue siendo del profesional sanitario. Quien contrata una aplicación continúa siendo el Responsable del Tratamiento conforme al RGPD y, cuando la herramienta incorpora inteligencia artificial, también pasa a ser el Responsable del Despliegue según el Reglamento Europeo de IA.


En otras palabras, aunque el proveedor gestione la infraestructura tecnológica, corresponde al clínico demostrar que eligió la herramienta con la diligencia exigible.Lejos de limitarse a resumir la normativa, el documento propone un enfoque eminentemente práctico. Resume las actuaciones mínimas que cualquier profesional debería realizar antes de contratar una plataforma: firmar el contrato de encargo del tratamiento, solicitar por escrito información al proveedor, seudonimizar los datos clínicos y mantener actualizado el Registro de Actividades de Tratamiento.


Los autores insisten en que estas medidas requieren más organización que inversión económica y pueden resultar determinantes ante una eventual inspección.Otro de los apartados más útiles es el dedicado a qué información exigir al proveedor. La guía recomienda solicitar documentación sobre la ubicación de los servidores, la identidad de los subencargados, el modelo de IA utilizado, la prohibición contractual de emplear datos clínicos para entrenar modelos, las certificaciones de seguridad, el historial de incidentes y los plazos de notificación de brechas de seguridad.


También identifica varias señales de alarma que deberían hacer reconsiderar la contratación de una plataforma, como respuestas genéricas del tipo "cumplimos el RGPD" sin documentación que lo demuestre o la falta de transparencia sobre dónde se procesan los datos.La publicación también aclara una de las dudas más frecuentes entre los profesionales: ¿es obligatorio realizar una Evaluación de Impacto en Protección de Datos (EIPD)? La respuesta general es que no para el ejercicio individual, salvo que concurran varios factores de alto riesgo. No obstante, advierte de que la incorporación de herramientas de IA capaces de elaborar perfiles o realizar predicciones puede hacer que esta evaluación deje de ser opcional.Especial relevancia adquiere el capítulo dedicado al Reglamento Europeo de Inteligencia Artificial.


La guía recuerda que el artículo 4 ya obliga a los responsables del despliegue a acreditar un nivel suficiente de alfabetización en IA y que la supervisión humana sigue siendo imprescindible cuando estas herramientas participan en decisiones clínicas. Además, señala que el paciente debe ser informado cuando interactúa con sistemas de inteligencia artificial dentro de la relación asistencial.El documento concluye con recomendaciones prácticas para actuar ante una brecha de seguridad, un resumen de las herramientas gratuitas que ofrece la Agencia Española de Protección de Datos y varios anexos con modelos de documentos, entre ellos una plantilla de correo para solicitar información al proveedor antes de contratar una aplicación clínica.


En un momento en el que la inteligencia artificial empieza a integrarse de forma habitual en las consultas de salud mental, esta guía constituye un recurso útil para ayudar a los profesionales a incorporar estas tecnologías con mayor seguridad jurídica, mejor conocimiento de sus obligaciones y una visión práctica del cumplimiento normativo.Marc Moreno. Editor de psiquiatria.com

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