Los trastornos mentales continúan siendo una de las principales causas de discapacidad en todo el mundo. Entre ellos, la depresión, los trastornos de ansiedad y la esquizofrenia concentran más de la mitad de la carga global asociada a las enfermedades mentales. Aunque en las últimas décadas se han producido importantes avances en su detección y tratamiento...
Los trastornos mentales continúan siendo una de las principales causas de discapacidad en todo el mundo. Entre ellos, la depresión, los trastornos de ansiedad y la esquizofrenia concentran más de la mitad de la carga global asociada a las enfermedades mentales. Aunque en las últimas décadas se han producido importantes avances en su detección y tratamiento, los casos más graves siguen representando un importante desafío clínico.
En este contexto, especialistas destacan que la terapia electroconvulsiva (TEC) continúa siendo uno de los tratamientos más eficaces y seguros para determinados trastornos psiquiátricos severos, pese a que su disponibilidad sigue siendo limitada en muchos sistemas de salud.
Objetivo
El documento revisa el papel de la terapia electroconvulsiva en el tratamiento de los trastornos mentales graves y pone de relieve la necesidad de mejorar el acceso a una intervención respaldada por una sólida evidencia científica.
¿Cuándo se utiliza la terapia electroconvulsiva?
La TEC está indicada principalmente en situaciones clínicas de alta gravedad, entre ellas:
- Depresión mayor grave, especialmente cuando existe riesgo de suicidio.
- Depresión resistente al tratamiento, cuando los fármacos y la psicoterapia no han sido eficaces.
- Catatonía, un síndrome que puede comprometer gravemente el funcionamiento físico y mental.
- Algunos episodios psicóticos agudos y otros trastornos psiquiátricos específicos.
En estos escenarios, la rapidez de acción de la TEC puede resultar decisiva para reducir el sufrimiento y prevenir complicaciones.
Un tratamiento eficaz respaldado por la evidencia
Los autores destacan que la terapia electroconvulsiva cuenta con una amplia base de evidencia que avala tanto su eficacia como su seguridad cuando se realiza siguiendo los protocolos clínicos actuales.
A pesar de ello, su utilización continúa siendo limitada debido a factores como el estigma, el desconocimiento sobre el procedimiento y la escasa disponibilidad de unidades especializadas en algunos sistemas sanitarios.
La importancia de mejorar el acceso
La revisión subraya que restringir el acceso a la TEC puede retrasar el tratamiento de pacientes con trastornos mentales graves que podrían beneficiarse de esta intervención.
Por ello, los especialistas consideran necesario promover una mayor difusión del conocimiento científico sobre esta técnica, reducir los prejuicios que aún la rodean y garantizar que esté disponible para los pacientes que la requieran.
Conclusiones
Los trastornos mentales graves continúan generando una elevada carga de enfermedad y un importante impacto sobre la calidad de vida de quienes los padecen.
Los autores concluyen que la terapia electroconvulsiva sigue siendo una herramienta terapéutica de gran valor para determinados pacientes y que ampliar su disponibilidad, siempre bajo criterios clínicos rigurosos, podría contribuir a mejorar los resultados asistenciales y reducir la morbimortalidad asociada a estas enfermedades.
Resumen y adaptación editorial: Virginia Candelas García (Cibermedicina / Psiquiatria.com)
Fuente original: Terapia electroconvulsiva: una brecha persistente entre la evidencia y la práctica clínica - Rev Neuropsiquiatr vol.89 no.1
Texto completo disponible en: https://www.scielo.org.pe/scielo.php?script=sci_arttext&pid=S0034-85972026000100001&lng=es&nrm=iso&tlng=es
Este contenido es un resumen adaptado. La autoría científica corresponde a los autores originales.
Artículo distribuido bajo licencia Creative Commons según la fuente original.