En los últimos años han aumentado las muertes por sobredosis de drogas y suicidios sin precedentes. Esto, ha causado una mayor atención por parte de la salud pública estudiando el impacto de la salud mental en todo el país.
El suicidio, sigue siendo una de las principales causas de muerte, se trata de una epidemia de muertes por sobredosis de drogas. En concreto, ha aumentado casi un 29% respecto a años anteriores, y de estas muertes por sobredosis, más del 75 % se asocian a opioides, pero aún así sabemos que su etiología puede ser multifactorial.
Tenemos medicamentos aprobados para el tratamiento de sobredosis de sustancias, que se trata de un tratamiento de deshabituación. Los principales son la naloxona, metadona y buprenorfina.
En la revista American Journal of Psychiatry se ha publicado un estudio que analiza los efectos de los principales fármacos utilizados y su asociación con el riesgo de mortalidad.
Los resultados concluyeron que todos estos medicamentos reducían el riesgo de que una sobredosis causase mortalidad, aunque la naloxona tuvo un efecto de menor magnitud respecto a los otros dos medicamentos.
El efecto del tratamiento con buprenorfina destacó como superior y se asoció con un 65% de reducción del riesgo de mortalidad por suicidio. La causa de su eficacia se debe a que se trata de parcial un agonista en el receptor opioide mu con una fuerte afinidad en el receptor, de modo que evita la unión de los opioides agonistas completos.
En cambio, la metadona es un agonista completo de los receptores de opioides con un antagonista de NMDA y la naltrexona es un antagonista de los receptores opioides.
La buprenorfina además, ha sido estudiada como una intervención para la depresión resistente al tratamiento, y se ha asociado con el alivio rápido de los síntomas de la depresión y una reducción de pensamientos suicidas y comportamientos de autolesiones.
Por otro lado, gracias a la farmacocinética, sabemos que la naloxona será útil en situaciones que necesitemos una acción rápida para revertir los efectos de los opiáceos, ya que tiene un mecanismo de acción muy rápido. No obstante, la metadona y la buprenorfina van a tardar más en actuar, pero su efecto va a durar más en el tiempo, por lo que se recomiendan para un tratamiento más largo.
Gracias a la utilización de la farmacoterapia sabemos que estos medicamentos a través de su mecanismo de acción, van a poner actuar revirtiendo los efectos que producen las drogas en el organismo, y en consecuencia podrán reducir muchos suicidios con el uso de opioides; como la heroína. Es importante que tengamos estás herramientas, porque como hemos comentado, cada vez las drogas están más al alcance de la población y este tipo de abusos son muy frecuentes y pueden tener grandes consecuencias causando la pérdida de la vida de una persona.