Introducción
La capacidad de integrar información procedente de diferentes modalidades sensoriales constituye una función fundamental para la adaptación al entorno. En la vida cotidiana, el cerebro combina constantemente estímulos visuales, auditivos, táctiles y propioceptivos para construir una representación coherente de la realidad y facilitar la interacción con el medio.
Durante las últimas décadas, diversos estudios han sugerido que las personas con trastorno del espectro del autismo (TEA) y trastorno por déficit de atención e hiperactividad (TDAH) pueden presentar diferencias en los procesos de integración multisensorial. Estas alteraciones se han relacionado con características clínicas habituales de ambos trastornos, como la hipersensibilidad sensorial, las dificultades atencionales o los problemas en la percepción social.
Sin embargo, la elevada comorbilidad entre TEA y TDAH ha dificultado la comprensión de los mecanismos específicos implicados. Además, la mayor parte de las investigaciones se han centrado en personas con diagnóstico clínico, mientras que se conoce mucho menos acerca de cómo los rasgos autistas y los rasgos asociados al TDAH influyen en el procesamiento multisensorial dentro de la población general.
Con el objetivo de abordar esta cuestión, un estudio realizado en jóvenes universitarios analizó los efectos independientes y combinados de ambos tipos de rasgos sobre la integración multisensorial.
¿Qué es la integración multisensorial?
Un proceso esencial para la percepción
La integración multisensorial hace referencia a la capacidad del sistema nervioso para combinar información procedente de diferentes sentidos.
Este proceso permite:
- Mejorar la detección de estímulos.
- Incrementar la rapidez de respuesta.
- Reducir la incertidumbre perceptiva.
- Facilitar la orientación espacial.
- Optimizar la interacción social.
Por ejemplo, cuando una persona mantiene una conversación, el cerebro integra simultáneamente la información auditiva de la voz, las expresiones faciales y los movimientos labiales del interlocutor.
Ganancia multisensorial
Uno de los conceptos más utilizados en este ámbito es la denominada ganancia multisensorial.
Este fenómeno se refiere a la mejora del rendimiento que se produce cuando los estímulos son presentados simultáneamente a través de varias modalidades sensoriales en comparación con la presentación de un único estímulo.
La magnitud de esta ganancia puede utilizarse como indicador de la eficiencia de los procesos de integración sensorial.
Integración sensorial y neurodiversidad
Evidencia previa en autismo
Diversos estudios han descrito diferencias en la integración multisensorial en personas con TEA.
Entre las alteraciones propuestas se incluyen:
- Ventanas temporales de integración más amplias.
- Procesamiento menos eficiente de señales audiovisuales.
- Diferencias en la integración social de estímulos faciales y vocales.
No obstante, los resultados han sido heterogéneos y en ocasiones contradictorios.
Evidencia previa en TDAH
En el caso del TDAH, las investigaciones han señalado posibles alteraciones relacionadas con:
- Procesamiento atencional.
- Filtrado de estímulos irrelevantes.
- Regulación de la respuesta a información sensorial múltiple.
Sin embargo, la evidencia disponible sigue siendo limitada y menos consistente que en el autismo.
El desafío de la comorbilidad
La coexistencia frecuente de síntomas de TEA y TDAH plantea importantes dificultades metodológicas.
Determinar si las diferencias observadas son atribuibles a uno u otro perfil neurodivergente, o a la interacción entre ambos, constituye una cuestión central para comprender los mecanismos subyacentes.
Objetivos del estudio
La investigación tuvo como finalidad examinar:
1. La relación entre rasgos autistas e integración multisensorial.
2. La relación entre rasgos asociados al TDAH e integración multisensorial.
3. Los posibles efectos combinados o interactivos de ambos tipos de rasgos.
Los autores plantearon que la consideración simultánea de estas dimensiones permitiría una comprensión más precisa de los procesos sensoriales en poblaciones neurodivergentes.
Metodología
Participantes
El estudio incluyó una muestra de 92 estudiantes universitarios.
Las características principales fueron:
- 62 mujeres.
- Edad media: 18,29 años.
- Rango de edad: entre 17 y 24 años.
Evaluación de los rasgos neurodivergentes
Los participantes completaron cuestionarios de autoinforme destinados a evaluar:
- Rasgos asociados al espectro autista.
- Rasgos relacionados con el TDAH.
El objetivo fue analizar estas características como dimensiones continuas presentes en distintos grados dentro de la población general.
Tarea de detección rápida
La integración multisensorial fue evaluada mediante una tarea de detección rápida diseñada para medir la ganancia multisensorial.
Los investigadores analizaron principalmente:
Precisión de las respuestas.
Beneficio obtenido mediante la presentación simultánea de estímulos multisensoriales.
Control de la sensibilidad perceptiva
Un aspecto relevante del estudio fue el control de las diferencias individuales en sensibilidad perceptiva.
Este procedimiento permitió minimizar la influencia de factores sensoriales básicos sobre los resultados obtenidos.
Resultados
Ausencia de relación entre rasgos autistas y ganancia multisensorial
Los análisis no identificaron asociaciones significativas entre la intensidad de los rasgos autistas y las medidas de ganancia multisensorial.
Los participantes con mayores puntuaciones en rasgos autistas no mostraron diferencias relevantes respecto a aquellos con puntuaciones más bajas.
Ausencia de relación entre rasgos de TDAH e integración multisensorial
De forma similar, los rasgos asociados al TDAH tampoco se relacionaron significativamente con la precisión o la ganancia obtenida durante la tarea multisensorial.
Este hallazgo cuestiona la idea de que la presencia de características atencionales propias del TDAH implique necesariamente diferencias en este tipo de procesamiento sensorial.
Sin efectos combinados
Uno de los objetivos principales era determinar si la coexistencia de rasgos autistas y rasgos de TDAH generaba efectos acumulativos o interactivos.
Los resultados no proporcionaron evidencia de:
Efectos aditivos.
Interacciones significativas.
Incremento conjunto de dificultades multisensoriales.
La combinación de ambos perfiles no pareció modificar el rendimiento observado.
Interpretación de los hallazgos
La importancia de controlar la sensibilidad perceptiva
Los autores sugieren que algunas diferencias descritas previamente en la literatura podrían estar influidas por variaciones en la sensibilidad perceptiva básica.
Cuando estas diferencias son controladas estadísticamente, las asociaciones entre rasgos neurodivergentes e integración multisensorial parecen reducirse considerablemente.
Rasgos frente a diagnóstico clínico
Los resultados también plantean una distinción importante entre rasgos dimensionales y diagnóstico clínico.
Es posible que las diferencias multisensoriales descritas en personas con TEA o TDAH se relacionen más estrechamente con la presencia del trastorno clínico que con la mera expresión de rasgos subclínicos en población general.
Influencia del desarrollo
Otra explicación propuesta es que las alteraciones multisensoriales puedan variar según la etapa evolutiva.
Las diferencias observadas en niños o adolescentes podrían atenuarse durante la transición a la edad adulta como consecuencia de procesos de maduración cerebral y adaptación funcional.
Implicaciones para la investigación
Hacia modelos más precisos
Los hallazgos subrayan la necesidad de incorporar medidas rigurosas de sensibilidad perceptiva en los estudios sobre integración multisensorial.
Este enfoque puede ayudar a distinguir entre alteraciones genuinas de integración y diferencias derivadas de procesos sensoriales más básicos.
Importancia de las aproximaciones dimensionales
El estudio también ilustra el valor de analizar los rasgos autistas y de TDAH como dimensiones continuas, complementando las investigaciones centradas exclusivamente en categorías diagnósticas.
Esta perspectiva permite explorar la variabilidad neurocognitiva presente en la población general y comprender mejor los límites entre normalidad y psicopatología.
Conclusiones
Este estudio no encontró evidencia de que los rasgos autistas o los rasgos asociados al TDAH se relacionen con diferencias en la integración multisensorial cuando se controla adecuadamente la sensibilidad perceptiva. Tampoco se observaron efectos aditivos o interactivos derivados de la coexistencia de ambos perfiles.
Los resultados sugieren que las diferencias en integración multisensorial descritas previamente podrían depender en mayor medida del diagnóstico clínico, del desarrollo evolutivo o de otros factores neurobiológicos que de la expresión de rasgos aislados en población general. Estos hallazgos contribuyen a una comprensión más matizada de los procesos sensoriales en la neurodiversidad y resaltan la importancia de considerar variables perceptivas básicas en futuras investigaciones.
Resumen y adaptación editorial: Virginia Candelas García (Cibermedicina / Psiquiatria.com)
Fuente original: Examining the independent and combined effects of autistic and ADHD traits on multisensory integration - Front. Hum. Neurosci., 15 June 2026Sec. Sensory Perceptual NeuroscienceVolume 20 - 2026
Texto completo disponible en: https://www.frontiersin.org/journals/human-neuroscience/articles/10.3389/fnhum.2026.1824956/full
Este contenido es un resumen adaptado. La autoría científica corresponde a los autores originales.
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