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Psicología positiva frente a terapia cognitivo-conductual en ansiedad: un ensayo clínico demuestra una eficacia similar



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Artículo | Fecha de publicación: 26/10/2026
Artículo revisado por nuestra redacción

La terapia cognitivo-conductual sigue siendo el tratamiento de referencia La terapia cognitivo-conductual (TCC) constituye actualmente uno de los tratamientos psicológicos con mayor respaldo científico para los trastornos de ansiedad. Su eficacia está ampliamente demostrada para reducir síntomas mediante técnicas como la reestructuración cognitiva, la exp...

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La terapia cognitivo-conductual sigue siendo el tratamiento de referencia


La terapia cognitivo-conductual (TCC) constituye actualmente uno de los tratamientos psicológicos con mayor respaldo científico para los trastornos de ansiedad. Su eficacia está ampliamente demostrada para reducir síntomas mediante técnicas como la reestructuración cognitiva, la exposición y el entrenamiento en habilidades de afrontamiento.


Sin embargo, no todas las personas responden igual a este enfoque. Esto ha impulsado el desarrollo y evaluación de intervenciones complementarias, entre ellas la psicoterapia positiva (Positive Psychotherapy, PPT), una aproximación basada en la psicología positiva que centra parte del tratamiento en fortalecer recursos personales, emociones positivas, fortalezas y sentido vital.


Un ensayo clínico aleatorizado comparó directamente ambos enfoques en un formato de terapia grupal online de diez semanas, con el objetivo de determinar si la psicoterapia positiva podía alcanzar una eficacia similar a la TCC en personas con trastornos de ansiedad.


El principal resultado fue claro:


la psicoterapia positiva obtuvo mejoras comparables a la terapia cognitivo-conductual, sin diferencias significativas entre ambos tratamientos en la mayoría de las variables clínicas.


Un ensayo clínico con dos tratamientos activos


El estudio incluyó 110 pacientes diagnosticados de trastornos de ansiedad.


Los participantes fueron asignados aleatoriamente a dos grupos:



  • Psicoterapia positiva (PPT): 53 pacientes.

  • Terapia cognitivo-conductual (TCC): 57 pacientes.


Ambas intervenciones se desarrollaron:



  • En formato grupal online.

  • Durante 10 semanas.

  • Siguiendo protocolos estructurados.


Los investigadores realizaron evaluaciones en tres momentos:



  • T0: antes del tratamiento.

  • T1: al finalizar las diez semanas.

  • T2: tres meses después.


Las variables principales incluyeron:



  • Síntomas de ansiedad.

  • Felicidad subjetiva.

  • Calidad de vida.


Como resultado secundario se evaluó el malestar psicológico general.


La ansiedad disminuyó de forma significativa en ambos grupos


El análisis mostró un patrón consistente.


Tanto los participantes tratados mediante psicoterapia positiva como aquellos que recibieron TCC experimentaron:



  • Reducción significativa de la ansiedad.

  • Mayor felicidad subjetiva.

  • Mejor calidad de vida.

  • Disminución del malestar psicológico.


Además, estas mejoras se mantuvieron durante el seguimiento realizado tres meses después de finalizar la intervención.


Uno de los aspectos más relevantes fue que el tiempo produjo efectos de tamaño moderado a elevado, indicando que ambos tratamientos fueron clínicamente beneficiosos.


No hubo diferencias significativas entre ambas terapias


La cuestión principal del ensayo era determinar si un enfoque basado en fortalezas podía competir con el tratamiento de referencia.


La respuesta fue afirmativa.


Los investigadores no encontraron diferencias significativas entre la psicoterapia positiva y la terapia cognitivo-conductual en:



  • Reducción de ansiedad.

  • Incremento del bienestar subjetivo.

  • Mejora de la calidad de vida.

  • Disminución del malestar psicológico.


La única excepción apareció en el Fear Questionnaire (FQ), donde sí se observaron diferencias entre grupos, aunque el patrón global de resultados continuó favoreciendo una eficacia equivalente de ambas intervenciones.


En términos estadísticos:


No hubo efecto principal del grupo para la mayoría de variables.
No apareció una interacción significativa grupo × tiempo.
Sí existió un efecto significativo del tiempo, reflejando la mejoría experimentada por los participantes independientemente del tratamiento recibido.


¿Qué diferencia a la psicoterapia positiva?


Mientras la TCC centra buena parte de su trabajo en modificar pensamientos disfuncionales y reducir conductas evitativas, la psicoterapia positiva incorpora objetivos adicionales relacionados con el bienestar.


Entre ellos destacan:



  • Identificación de fortalezas personales.

  • Emociones positivas.

  • Gratitud.

  • Optimismo.

  • Relaciones interpersonales.

  • Significado vital.


El objetivo no consiste únicamente en reducir síntomas, sino también en incrementar el funcionamiento psicológico positivo.


Este ensayo sugiere que esa aproximación puede producir mejoras comparables a las obtenidas mediante TCC, al menos en un formato grupal online y en el periodo de seguimiento evaluado.


El formato online continúa consolidándose


Otro aspecto destacable del estudio es el uso de psicoterapia grupal online.


La evidencia sobre intervenciones digitales para ansiedad ha aumentado considerablemente durante los últimos años.


Los resultados del ensayo indican que un formato virtual estructurado puede generar mejoras clínicamente relevantes tanto cuando se emplea TCC como cuando se utiliza psicoterapia positiva.


Esto puede facilitar el acceso a tratamiento en personas con barreras geográficas, dificultades de movilidad o limitaciones para acudir presencialmente.


No obstante, el estudio no comparó directamente el formato online con intervenciones presenciales.


¿Significa que ambas terapias son intercambiables?


No necesariamente.


La ausencia de diferencias estadísticas indica que ninguna intervención mostró una superioridad clara sobre la otra en las variables estudiadas, pero no implica que sean idénticas para todos los pacientes.


Es posible que determinadas características individuales influyan en la respuesta terapéutica.


Por ejemplo:



  • Preferencias personales.

  • Perfil clínico.

  • Presencia de comorbilidades.

  • Motivación.

  • Objetivos del tratamiento.


Responder a estas preguntas requerirá investigaciones adicionales orientadas a identificar qué pacientes pueden beneficiarse más de cada enfoque.


Limitaciones del estudio


Aunque los resultados son prometedores, conviene interpretarlos teniendo en cuenta varias limitaciones.


Seguimiento relativamente corto


El seguimiento alcanzó únicamente tres meses, por lo que se desconoce la estabilidad de los efectos a largo plazo.


Muestra moderada


El ensayo incluyó 110 participantes, un tamaño adecuado para un estudio comparativo, aunque insuficiente para detectar diferencias pequeñas entre tratamientos.


Formato grupal online


Los resultados no pueden extrapolarse automáticamente a terapia individual o presencial.


No se evaluó superioridad clínica


El estudio demuestra una eficacia similar, pero no identifica qué componentes específicos explican la mejoría observada.


Implicaciones para la práctica clínica


Los resultados aportan evidencia a favor de ampliar el repertorio de intervenciones psicológicas disponibles para los trastornos de ansiedad.


La psicoterapia positiva podría constituir una alternativa válida cuando:



  • El paciente muestra interés por un enfoque basado en fortalezas.

  • Se pretende potenciar bienestar además de reducir síntomas.

  • Se desarrollan programas grupales online.


No obstante, la TCC continúa siendo el tratamiento con mayor respaldo acumulado en las guías clínicas internacionales.


Conclusiones prácticas


Los principales hallazgos del ensayo pueden resumirse en cinco puntos clave:


1. La psicoterapia positiva y la terapia cognitivo-conductual produjeron mejoras significativas en pacientes con trastornos de ansiedad.


2. Ambas intervenciones redujeron la ansiedad y el malestar psicológico, además de mejorar la felicidad subjetiva y la calidad de vida.


3. Las mejoras se mantuvieron durante el seguimiento realizado tres meses después del tratamiento.


4. No se observaron diferencias significativas entre ambos tratamientos en la mayoría de variables, lo que sugiere una eficacia comparable.


5. Son necesarios estudios con seguimientos más prolongados y muestras mayores para determinar qué perfiles de pacientes pueden beneficiarse especialmente de cada enfoque.


En conjunto, el ensayo sugiere que la psicoterapia positiva puede convertirse en una alternativa basada en la evidencia para el tratamiento de los trastornos de ansiedad, especialmente cuando el objetivo terapéutico incluye no solo disminuir el malestar, sino también fortalecer el bienestar psicológico.


 


Resumen y adaptación editorial: Virginia Candelas García (Cibermedicina / Psiquiatria.com)


Fuente original: Cognitive Behavior Therapy (CBT) and Positive Psychotherapy (PPT) for the treatment of anxiety disorders in an online group setting: A randomized controlled trial - Plos One 21(8)


Texto completo disponible en: https://journals.plos.org/plosone/article?id=10.1371/journal.pone.0355614


Este contenido es un resumen adaptado. La autoría científica corresponde a los autores originales.
Artículo distribuido bajo licencia Creative Commons según la fuente original.

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