Las alteraciones de la experiencia subjetiva de uno mismo han ocupado históricamente un lugar importante en la comprensión fenomenológica de la esquizofrenia. En las últimas décadas, estas experiencias se han estudiado de forma más sistemática mediante la Examination of Anomalous Self-Experience (EASE), una entrevista semiestructurada diseñada para detectar los denominados trastornos básicos del self o BSD.
Un metaanálisis publicado en Schizophrenia Bulletin en 2026 reúne la evidencia más amplia disponible hasta la fecha sobre su distribución diagnóstica. Incluyó 38 estudios y comparó las puntuaciones EASE entre trastornos del espectro de la esquizofrenia, otras psicosis, otros trastornos mentales, personas con alto riesgo clínico de psicosis y controles sanos.
El resultado principal es claro:
Los trastornos básicos del self pueden aparecer en diferentes trastornos psiquiátricos, pero se concentran de forma mucho más marcada en el espectro de la esquizofrenia.
Además, las personas en alto riesgo clínico de psicosis (CHR-P) muestran niveles intermedios, lo que refuerza el interés de estas experiencias para investigar las fases iniciales de la psicosis.
¿Qué son los trastornos básicos del self?
Los BSD describen modificaciones profundas y persistentes en la manera en que una persona experimenta su propia conciencia, identidad, cuerpo o relación con el mundo.
No se refieren simplemente a una baja autoestima o a dudas sobre la identidad. Pueden incluir experiencias como:
- Sensación de extrañeza respecto al propio pensamiento.
- Alteraciones en la sensación inmediata de ser uno mismo.
- Experiencias corporales inusuales.
- Dificultades para establecer límites claros entre uno mismo y los demás.
- Cambios profundos en la experiencia de realidad, existencia o significado.
La EASE organiza estas experiencias en cinco dominios: cognición y flujo de conciencia; autoconciencia y presencia; experiencias corporales; demarcación/transitivismo; y reorientación existencial. La puntuación binaria puede oscilar entre 0 y 57 experiencias identificadas, mientras que el sistema continuo incorpora también frecuencia y gravedad.
Un matiz importante es que la EASE no establece por sí misma un punto de corte diagnóstico oficial. Su interpretación debe integrarse dentro de una evaluación psicopatológica más amplia.
Un metaanálisis de 38 estudios
Los investigadores identificaron inicialmente más de 500 registros y terminaron incluyendo 38 estudios observacionales con información cuantitativa obtenida mediante EASE. La investigación siguió estándares PRISMA y MOOSE y utilizó modelos de efectos aleatorios.
Para las puntuaciones binarias, la síntesis incluyó:
- 858 pacientes.
- 130 controles sanos.
Para las puntuaciones continuas:
- 318 pacientes.
- 97 controles sanos.
Los participantes se agruparon posteriormente en cinco grandes categorías:
1. Trastornos del espectro de la esquizofrenia.
2. Psicosis fuera del espectro esquizofrénico.
3. Otros trastornos mentales.
4. Alto riesgo clínico de psicosis (CHR-P).
5. Controles sanos.
El espectro de la esquizofrenia presentó las puntuaciones más altas
El resultado más consistente apareció en los trastornos del espectro esquizofrénico.
En el análisis por grandes categorías, la puntuación media EASE binaria fue:
- Espectro de la esquizofrenia: 18,40.
- CHR-P: 13,89.
- Psicosis no esquizofrénicas: 8,64.
- Otros trastornos mentales: 8,27.
- Controles sanos: 0,84.
Las diferencias entre categorías diagnósticas explicaron aproximadamente el 70,3 % de la heterogeneidad entre estudios. Cuando el análisis se limitó a las muestras de mayor calidad metodológica, esta proporción aumentó hasta aproximadamente el 90 %.
De forma esquemática:
Espectro de esquizofrenia → niveles más elevados de BSD.
CHR-P → niveles intermedios.
Otros trastornos → niveles menores, pero no necesariamente ausentes.
Controles sanos → puntuaciones muy bajas.
Esquizotipia y psicosis esquizofrénica muestran una concentración especialmente elevada
Cuando los autores analizaron diagnósticos más específicos, las puntuaciones fueron particularmente elevadas en:
Trastorno esquizotípico: 19,12.
Psicosis del espectro de la esquizofrenia: 17,81.
En comparación, las psicosis fuera del espectro esquizofrénico presentaron una media de 8,64, mientras que los controles sanos alcanzaron solo 0,84.
Los dominios con puntuaciones más elevadas dentro del espectro esquizofrénico fueron cognición y flujo de conciencia y autoconciencia y presencia, lo que refuerza la hipótesis de que determinadas alteraciones muy básicas de la experiencia subjetiva tienen una relación especialmente estrecha con estos trastornos.
El alto riesgo de psicosis ocupa una posición intermedia
Uno de los hallazgos con mayor interés para detección precoz corresponde a los participantes en CHR-P.
Su puntuación media EASE fue 13,89, significativamente mayor que la encontrada tanto en otros trastornos mentales como en psicosis no pertenecientes al espectro de la esquizofrenia. Sin embargo, seguía siendo significativamente inferior a la observada en los trastornos del espectro esquizofrénico.
Esto dibuja un posible gradiente:
Controles sanos → otros trastornos → CHR-P → espectro de esquizofrenia.
Este patrón es compatible con la posibilidad de que algunos BSD actúen como marcadores de vulnerabilidad psicótica temprana, aunque el metaanálisis no demuestra que una puntuación EASE elevada prediga individualmente quién desarrollará esquizofrenia.
Pero los trastornos del self no son exclusivos de la esquizofrenia
Aquí aparece uno de los principales matices del estudio.
También se encontraron puntuaciones elevadas en determinadas muestras con:
- Trastorno límite de la personalidad.
- Trastorno de pánico.
- Trastornos afectivos.
- TOC.
- Síndrome de Asperger.
Por ejemplo, una muestra con trastorno límite presentó una puntuación media de 14,71, y una muestra con trastorno de pánico alcanzó 13,11. Sin embargo, estos resultados proceden de estudios únicos y muestras pequeñas, por lo que no permiten concluir que estos trastornos presenten sistemáticamente niveles equivalentes.
Los autores plantean además que experiencias aparentemente similares podrían tener orígenes fenomenológicos diferentes.
En la esquizofrenia podrían representar alteraciones primarias de la experiencia básica del self, mientras que en otros trastornos algunas manifestaciones podrían aparecer secundariamente a trauma, sobrecarga afectiva, introspección intensa, despersonalización o desrealización. Esta distinción sigue siendo fundamentalmente teórica y necesita validación empírica.
¿Puede utilizarse EASE como prueba diagnóstica?
No de manera aislada.
El metaanálisis refuerza la asociación entre BSD y espectro esquizofrénico, pero la propia EASE:
- No establece un diagnóstico DSM o ICD.
- No dispone de un umbral universal validado para diagnosticar esquizofrenia.
- Requiere entrevistadores con formación específica.
- Debe interpretarse junto con síntomas, evolución, funcionamiento y diagnóstico diferencial.
Su potencial valor actual parece encontrarse principalmente en enriquecer la evaluación psicopatológica, especialmente cuando se investigan cuadros iniciales, esquizotipia o estados de riesgo de psicosis.
Limitaciones importantes
1. Heterogeneidad elevada.
En muchas estimaciones, los valores de I² fueron moderados o altos.
2. Algunos diagnósticos cuentan con muestras muy pequeñas.
Para pánico, TLP, Asperger, TOC y trastornos afectivos solo existía un estudio por categoría.
3. El periodo temporal evaluado con EASE no siempre estaba especificado.
Solo el 15,8 % de los trabajos informó explícitamente si se estudiaban experiencias de toda la vida o de un periodo determinado.
4. Existe concentración geográfica.
Más de tres cuartas partes de los estudios procedían de Dinamarca, Australia, Italia o Noruega, lo que limita la diversidad cultural de la evidencia.
Conclusiones prácticas
El metaanálisis permite resumir la evidencia en cinco mensajes clave:
1. Los trastornos básicos del self aparecen en diferentes condiciones psiquiátricas, pero se concentran claramente en el espectro de la esquizofrenia.
2. La puntuación media EASE fue aproximadamente el doble en el espectro esquizofrénico que en otras categorías clínicas agrupadas.
3. Las personas en alto riesgo clínico de psicosis presentan niveles intermedios y significativamente elevados de BSD.
4. La presencia de estas experiencias fuera del espectro de la esquizofrenia impide considerarlas absolutamente específicas.
5. EASE puede aportar información psicopatológica relevante, pero actualmente no debe interpretarse como una prueba diagnóstica independiente.
En conjunto, los resultados respaldan el interés de estudiar la experiencia subjetiva del self como una dimensión clínica relevante en esquizofrenia y riesgo de psicosis, al tiempo que subrayan la necesidad de estudios longitudinales, multiculturales y metodológicamente más homogéneos.
Resumen y adaptación editorial: Virginia Candelas García (Cibermedicina / Psiquiatria.com)
Fuente original: Basic Self-disorders Across Psychiatric Diagnoses and Risk Syndromes: An Updated Meta-analysis - Semantic Scholar
Texto completo disponible en: https://www.semanticscholar.org/paper/Basic-Self-disorders-Across-Psychiatric-Diagnoses-Estrad%C3%A9-La-Torraca-Vittori/b6fb6cd97ab772350c5393a3a40a53416d5c5f3b
Este contenido es un resumen adaptado. La autoría científica corresponde a los autores originales.
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