La inteligencia artificial (IA) generativa está revolucionando la atención médica al hacerla más precisa y personalizada para cada paciente. Carlos Y. Durán Martínez, médico de familia y coordinador del grupo de trabajo de salud digital de la Sociedad Española de Médicos Generales y de Familia (SEMG), destaca que la IA no es so...
La inteligencia artificial (IA) generativa está revolucionando la atención médica al hacerla más precisa y personalizada para cada paciente. Carlos Y. Durán Martínez, médico de familia y coordinador del grupo de trabajo de salud digital de la Sociedad Española de Médicos Generales y de Familia (SEMG), destaca que la IA no es solo una herramienta, sino un cambio de paradigma que transforma la forma en que se comprende, practica e innova en medicina.
Según Durán Martínez, la IA tiene un gran potencial en diversas áreas. Puede optimizar la toma de decisiones clínicas y aumentar la precisión diagnóstica, agilizar procesos administrativos automatizando tareas como la redacción de informes, facilitar el acceso a información científica y la formación médica continua, además de impulsar la investigación mediante el análisis de datos complejos y la mejora del diseño de ensayos clínicos.
No obstante, recalca la importancia de estos avances con un enfoque ético que priorice el bienestar del paciente. Para una implementación exitosa, es fundamental combinar innovación, formación profesional constante y adaptación a estos nuevos sistemas.
En cuanto al diagnóstico de enfermedades como el cáncer y otras patologías, el especialista subraya que la clave está en la integración de la IA con el trabajo del médico. No se trata de reemplazar al profesional de la salud, sino de potenciar su capacidad para realizar diagnósticos más rápidos y precisos, lo que mejora la calidad de la atención.
La IA permite detectar patrones sutiles en imágenes médicas, biomarcadores y datos genéticos que podrían pasar desapercibidos, lo que representa un gran avance en la identificación temprana de enfermedades. También facilita segundas opiniones y la generación de alertas sobre posibles riesgos clínicos. Sin embargo, insista en que estas herramientas deben estar validadas y cumplir con los marcos legales y éticos que rigen la práctica médica.
En cuanto a su uso en la elaboración de informes médicos, resúmenes de historias clínicas y diagnósticos iniciales, Durán Martínez destaca que estas son algunas de las tareas más exigentes en la rutina diaria de los médicos, sobre todo cuando la información se encuentra dispersa o sin estructurar. Estas actividades consumen mucho tiempo y pueden contribuir a una atención médica menos humanizada.
La IA generativa ayuda a simplificar y acelerar estos procesos, permitiendo que los profesionales dediquen más tiempo al trato directo con los pacientes.
Uno de los principales beneficios de esta tecnología es su capacidad para generar resúmenes estructurados a partir de notas médicas y registros, reduciendo el tiempo necesario para obtener información relevante.
Además, mejora la comunicación entre especialistas, ya que puede generar informes adaptados a cada perfil médico, lo que optimiza el intercambio de información en equipos multidisciplinarios y favorece una atención más coordinada y eficiente.