- Denuncian que la IA puede hacer creer a una persona que la comprende mejor que su entorno, aunque únicamente simula empatía y no experimenta emociones
- Aseveran que los chatbots pueden inventar información y dar la razón al usuario, incluso cuando sus interpretaciones resultan perjudiciales para su salud
Zamora, octubre de 2026.-
Cada vez más pacientes llegan a las consultas de psiquiatría con autodiagnósticos elaborados mediante herramientas de inteligencia artificial como ChatGPT, interpretaciones alarmistas de sus síntomas o una falsa tranquilidad sobre su salud mental.
Estos sistemas pueden convertirse en un riesgo, especialmente para las personas vulnerables, al inventar información aparentemente veraz, simular empatía y reforzar pensamientos perjudiciales al dar la razón al usuario. Esta combinación puede generar falsas certezas, dependencia emocional, aislamiento y decisiones peligrosas, como modificar o abandonar tratamientos sin supervisión profesional.
Así lo ha advertido el doctor Pedro Moreno, psiquiatra, miembro de la Sociedad Española de Psiquiatría Clínica (SEPC), especialista en tecnología e innovación científica digital en Psiquiatría y editor y director de Psiquiatria.com, durante su intervención en el taller Inteligencia artificial para psiquiatras: aplicaciones clínicas y escenarios de futuro, celebrado en el marco del V Congreso de la SEPC, que tiene lugar estos días en Zamora. La sesión ha estado moderada por el doctor Miguel Martínez Roig.
El especialista ha explicado que los chatbots “pueden generar una falsa sensación de comprensión emocional al mantener conversaciones fluidas, responder permanentemente y utilizar un lenguaje cercano. Estas características resultan especialmente atractivas para personas que atraviesan situaciones de soledad o sufrimiento psicológico”. “Puede describir la
tristeza con precisión clínica, pero no la siente. Simula empatía; no la tiene”, ha advertido el doctor Moreno.
Según ha señalado, “esta aparente cercanía puede favorecer vínculos emocionales intensos con sistemas que siempre están disponibles y aparentemente escuchan y comprenden al usuario.”
El psiquiatra ha alertado de que “esta dependencia puede desplazar las relaciones personales y fomentar el aislamiento cuando la inteligencia artificial se convierte en el principal recurso para afrontar el malestar”.
LA IA PUEDE INVENTAR INFORMACIÓN Y PRESENTARLA COMO CIERTA
“Otro de los peligros” que ha destacado el especialista es que “la inteligencia artificial puede inventar datos, estudios, referencias o explicaciones y presentarlos mediante respuestas convincentes”. Además, ha advertido de que “su tendencia a mostrarse complaciente puede reforzar creencias equivocadas, pensamientos perjudiciales o preocupaciones excesivas, especialmente en personas vulnerables”.
Por ello, ha insistido en que “las respuestas de estas herramientas deben contrastarse y nunca sustituir una valoración profesional ni determinar decisiones relacionadas con la salud mental”.
Un uso no supervisado puede generar daño real en autodiagnóstico psiquiátrico, un ajuste o abandono de medicación, ideación suicida, trastornos de la conducta alimentaria y psicosis.
También es importante poner el foco en los adolescentes sin supervisión adulta y en las personas que desarrollan dependencia de la validación de los chatbots”.
EL RIESGO DE PERDER CAPACIDAD CRÍTICA Y DEPENDER DE UNA MÁQUINA
El especialista también ha advertido de que “delegar continuamente en la inteligencia artificial funciones como el razonamiento, la toma de decisiones o la gestión del malestar puede debilitar habilidades personales y reducir la autonomía”.
En este contexto, ha reclamado mayor formación para comprender las limitaciones de estas tecnologías. “No te sustituirá una IA; te adelantará un profesional -o una persona- que sepa usarla», ha destacado, defendiendo que estas herramientas deben potenciar las capacidades humanas, nunca reemplazarlas.
Asimismo, ha insistido en que “la inteligencia artificial no debe sustituir las relaciones personales ni la atención sanitaria y ha recalcado que, ante una crisis de salud mental, la ayuda debe ser humana”.
UNA HERRAMIENTA PARA MEJORAR LA ATENCIÓN PSIQUIÁTRICA
Pese a los riesgos, el doctor Moreno ha destacado las oportunidades de la inteligencia artificial bajo supervisión profesional. Ha defendido el concepto de “psiquiatra aumentado”, que aprovecha la tecnología para reducir tareas repetitivas y dedicar más tiempo al paciente y a la relación terapéutica. “La psiquiatría digital no es una amenaza, es una especialización”, ha subrayado el especialista, quien ha defendido “la formación, el pensamiento crítico y el uso responsable como claves para aprovechar sus beneficios sin sustituir el juicio clínico ni las relaciones humanas”, ha concluido.
Para más información:
Gabinete de Prensa de la Sociedad Española de Psiquiatría Clínica (SEPC)
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