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Trastorno de Desregulación Disruptiva del Estado de Ánimo y Trastornos del Procesamiento Sensorial: claves para el diagnóstico diferencial en la infancia



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Artículo | Fecha de publicación: 16/06/2026
Artículo revisado por nuestra redacción

Introducción La regulación emocional y el procesamiento sensorial son pilares fundamentales del neurodesarrollo infantil cuya alteración impacta directamente en el comportamiento y la adaptación social. En años recientes, se ha observado que la irritabilidad crónica y los estallidos conductuales pueden tener dos orígenes distintos: disfunciones en...

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Introducción


La regulación emocional y el procesamiento sensorial son pilares fundamentales del neurodesarrollo infantil cuya alteración impacta directamente en el comportamiento y la adaptación social.


En años recientes, se ha observado que la irritabilidad crónica y los estallidos conductuales pueden tener dos orígenes distintos: disfunciones en los circuitos emocionales (como la amígdala y la corteza prefrontal) o alteraciones en la integración de estímulos ambientales (procesamiento sensorial).


El desafío clínico surge porque el Trastorno de Desregulación Disruptiva del Estado de Ánimo (TDDEA) y los Trastornos del Procesamiento Sensorial (TPS) comparten una fenomenología similar de reacciones intensas y desproporcionadas.


La falta de criterios formales para el TPS en manuales como el DSM-5 aumenta el riesgo de diagnósticos erróneos, lo que hace imperativo diferenciar ambas condiciones para orientar intervenciones precisas.


Métodos


Se realizó una revisión sistemática de la literatura con el objetivo de analizar los conceptos y criterios clasificatorios de ambos trastornos. El proceso metodológico incluyó:


Bases de datos: Búsqueda en fuentes internacionales y regionales como PubMed, Google Academics, Dialnet, SciELO y Redalyc.


Referentes conceptuales:


Se utilizaron la Teoría de la Integración Sensorial de A. Jean Ayres, el DSM-5, la CIE-10 y la Clasificación Internacional del Funcionamiento (CIF).


Criterios de búsqueda: Se emplearon descriptores en español e inglés como "trastorno", "procesamiento", "regulación", "sistema sensorial" e "integración emocional".


Selección: Se adoptaron criterios de inclusión amplios que abarcaron estudios sobre ambos trastornos de forma individual o conjunta en población pediátrica y adolescente.


Resultados


La investigación permitió desglosar las características distintivas y los puntos de confusión entre ambos diagnósticos:


Perfil del TDDEA: Se define por una irritabilidad crónica y no episódica que actúa como un rasgo basal persistente durante al menos 12 meses. Los arrebatos ocurren tres o más veces por semana y el estado de ánimo irritable es observable por terceros en múltiples contextos.


Perfil del TPS: Se manifiesta a través de patrones de hipersensibilidad, hiporrespuesta o búsqueda sensorial. A diferencia del TDDEA, la conducta disruptiva suele estar vinculada a estímulos específicos (ruidos, texturas, movimientos) y desaparece en ausencia de dicho desencadenante sensorial.


Bases Neurológicas: Mientras el TDDEA implica disfunciones en la regulación emocional (amígdala, hipocampo), el TPS se relaciona con el desarrollo de la corteza somatosensorial, el tálamo y las cortezas auditiva y visual.


Eclipsamiento Diagnóstico: Existe una tendencia a catalogar erróneamente a niños con hiperrespuesta sensorial como ansiosos o a aquellos con dificultades de propiocepción como desmotivados, lo que deriva en tratamientos ineficaces.


Conclusiones


El estudio concluye que la diferenciación entre TDDEA y TPS es vital para asegurar la pertinencia clínica y la eficacia terapéutica. Es fundamental contar con un equipo interdisciplinar (psiquiatría, psicología y terapia ocupacional) que evalúe la frecuencia, intensidad e impacto de los síntomas en el desempeño cotidiano.


Se resalta que, aunque el TPS no figura como entidad independiente en los manuales actuales, su reconocimiento es clínicamente relevante para evitar la estigmatización y ofrecer intervenciones personalizadas (como dietas sensoriales o entrenamiento en regulación emocional).


Finalmente, se subraya la necesidad de más investigaciones que exploren la convergencia entre ambas condiciones para fortalecer la precisión diagnóstica en la infancia.


Resumen y adaptación editorial: María Dolores Asensio Moreno (Cibermedicina / Psiquiatria.com)


Fuente original: https://www.psychiatry.org/?utm_source=chatgpt.com


Este contenido es un resumen adaptado. La autoría científica corresponde a los autores originales. Artículo distribuido bajo licencia Creative Commons según la fuente original.


 

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