Lo mental, lo emocional y lo afectivo no pueden separarse de lo físico. Y más grave aún, actualmente, el mismo miedo a enfermar, los chequeos de rutina y los programas preventivos producen ansiedad y trastornos derivados. Hay que ser cautelosos.
Otra situación que incide es la forma de comunicar los diagnósticos o, peor aún, las sospechas de diagnóstico que, aunque después se descarte la patología, generan depresión, ansiedad o paranoia. El principio: "Primun non nocere" debería ser la base de la educación médica y guiar la forma de ayudar sin dañar, prevenir sin asustar y cuidar con empatía.
Acuerdo con lo expresado en el artículo y valoro que incentive el debate sobre está cuestión. Considero imprescindible abordarla en toda su complejidad atendiendo dimensiones que la atraviesan tales como, solo a modo de ejemplo, la discrepancia entre los diseños curriculares y el currículum oculto de las instituciones formativas.
El predominio del modelo médico, va de la mano de los intereses de las grandes casas farmacológicas. Cualquier cambio en este sistema, amenaza esta "administración" de la salud.
Hay que trabajar mucho en el diálogo interdisciplinario, estar dispuestos a escuchar, y a ver en conjunto el problema del sufrimiento humano. nopodemos dejar tampoco de lado lo espiritual, en el ser humano.
Este tipo de contenidos, me recuerdan conversaciones muy apasionadas pero que no suelen llevar a nada, como la existencia de Dios o que fue antes el huevo o la gallina. Personalmente estoy casi agotado del antagonismo artificioso entre los modelos biológico y psico-social. Llevamos décadas hablando del modelo bio-psico-social para explicar la Cronicidad Humana o CH, lo cierto es que sufrimos de una pandemia de cronicidades psico-comportamentales y somáticas o físicas, que no sabemos ni entender ni abordar o tratar, ni por supuesto prevenir. Todo parece ir dirigido a parchear o tratar sintomáticamente la CH con terapias psico-farmacológicas personalizadas, pero nada dirigido a su prevención que siempre debe realizarse desde lo social. En la CH aunque lo biológico te predispone o te hace vulnerable, el daño viene casi siempre desde lo psico-social, es decir la culpa, el estigma, el prejuicio, su ocultación, retraso en el diagnostico, la falta de adherencia, etc. Voy a utilizar un argumento, que para mi es muy provocativo para muchos, pero refleja una gran parte de mi pensamiento respecto de la CH: la diversidad sexual, tiene una predisposición genética biológica muy importante, como tantas CH´s, que no tiene que ser perjudicial, siendo el estrés psico-social el mayor responsable de su morbilidad histórica y aún actual, siendo su única prevención el de su aceptación por la sociedad y no su tratamiento personalizado cuando se diagnostique. Saludos neandertal hiperactivo Sevilla