En este texto se olvida y deja de lado a las personas mayores con Asperger, que aunque ahora se lo incluya en el autismo, tiene sus características propias. No importa lo mucho que se esfuercen en adaptarse, no logran comprender, por su neurodiversidad, las normas implícitas, no escritas, con las que los demas se rigen, motivo por el cual su vida es un tormento desde que tienen uso de razón. Los que ahora tienen de 50 a 80 o quizas 90 años, y saben que lo son, fueron diagnosticados tardíamente cuando tenían más de 40 años. Tienen una historia personal que comienza con la propia familia de origen, de rechazos, burlas, bulling de compañeros/as de escuela, vecinos/as, abandonos, críticas despiadadas, segregación, despidos en trabajos, hurtos, estafas y un sinfín de hechos más que fueron injurias a su condición humana. Atiendo a varias de estas personas, a las que acepto tal cual como son, no intento que sociabilicen, porque hicieron terapia conductual para aprender habilidades sociales, pero fracasaron rotundamente. Ahora se han independizado de los grupos, clubes, familia, y encuentran amor incondicional en mascotas como perros o gatos, hacen enviar a domicilio compras de supermercado, farmacia y otras, leen libros que les gustan, han aprendido a usar el celular y la notebook, por TV están al tanto de las noticias de actualidad y ven programas de entretenimiento. Viven del modo que les resulta agradable.