Cualquier posición a favor o en contra de la referida recomendación debe partir de la valoración médico psiquiátrica personalizada en el contexto de las circunstancias de cada paciente, respetando como no puede ser de otra forma los principios vigentes de la ética médica, y nunca de manera genérica y/o generalizada
EN UNOS DE MIS TOMOS DE PSIQUIATRIA MEDICA SOBRE LA ETICA PROFESIONAL E INSTITUCIONAL, ES QUE SE DEBE HACER UNA EVALUACION PROFUNDA DEL DIAGNOSTICO DE LA ENFERMEDAD DEL PACIENTE, EVALUAR TRATAMIENTOS, MEDICACION, ESTADO MENTAL Y SI CORRESPONDE ESTAR INTERNADO, POR SU SEGURIDAD Y LA DE OTROS, UN TEMA LLENO DE CONTROVERSIAS Y MUY COMPLEJO, YA SABEBEMOS, CONOCEMOS LA RESISTENCIA A UN TRATAMIENTO,, EL DAÑO QUE OCACIONA EL ABANDONO DEL MISMO, SOBRE TODO EN PSICOSIS Y ESQUIZOFRENIA PARANOIDE, ES UNA CUESTION DE REEDUCAR AL PACIENTE Y QUE SEPA LO QUE LE PUEDE OCURRIR
Coincido totalmente con Blas Vega, si bien el campo de la psiquiatría ha sido objeto de la vulneración de los derechos humanos, también es importante reconocer que hay pacientes en quienes debe ponerse en balanza, el derecho a la vida y a la salud, sobre el derecho a la autonomía
Coincido con las inquietudes planteadas por Blas Vega.
Interesante artículo que plantea una visión novedosa. sería provechoso saber que se propone en las situaciones con alto riesgo autolítico en medio de un trastorno afectivo grave o en estados psicóticos. sobre todo agudos, que lleguen a comprometer de manera concreta la integridad física del demandante de ayuda o los que le rodean.
abrazo grande para todos