La contratransferencia, desde la mirada de alguien que intenta ser buen humano, médico y poder ser de ayuda profesional y siempre humana en la problemática crónica de las adicciones, ha sido probablemente el mejor instrumento y herramienta que hemos tenido para entenderlos y poder ayudarlos a cambiar. Todo lo demás en mi opinión es no querer entrar en su infierno de dolor, sufrimientos, diferencia, estigmas, etc. Sería una actuación unidireccional, yo soy la ciencia es la única que entiende lo que te pasa, haz lo que diga, procura hacer lo que hacen los demás y todo te mejorara, como cuando se tiñe de blanco a la oveja negra del rebaño, pues eso ya eres una oveja blanca?. Ese tipo de actuación son siempre a muy corto plazo, no son duraderas porque no toca o entiende el fondo. Siempre me he sentido como una estación depuradora de la negatividad humana que da lugar estos problemas. Cuando entiende sus reacciones tan humanas por muy intensas que sean no debes temerlas, sino integrarlas y devolverlas lo menos tóxica que puedas. Saludos del neandertal hiperactivo de Sevilla
Hace ya muchos años, observaba unos rasgos de personalidad muy frecuentes entre mis pacientes adictos en general, ese perfil que por influencia cultural se valoraba como antisocial por los clínicos, por su inadecuación a las normas imperantes o mayoritarias sociales, con el tiempo se fue observando que eran solo respuestas variables a los estresores sociales, pero que en la base había unos rasgos mas comunes los explicaba y era el trastorno limite de personalidad o TLP, es decir respuestas desajustadas, mas intensas, impulsivas e inestables que la mayoritaria a estímulos para ellos por su naturaleza mas estresores del entorno, alcanzando un gran protagonismo clínico esta asociación, que aún continua. Pero aún existe una base de naturaleza biológica heredada o genética debajo de esta respuesta clínica o conductual que lo explica, y es la neurodiversidad denominada TDAH/TDA, que no tiene porque desarrollar problemas o condiciones mórbidas de forma directa, solo si no son bien encauzados y protegidos de la influencia de estos estresores socio-ambientales, que van desde un sistema rígido educativo, familiar o por respuestas a estímulos psico-activos del entorno (drogas, ideas, etc). Como suele ser habitual llegamos siempre tarde como sociedad o sistema y solo podemos tratar sintomáticamente, parchear o reducir daño. Nos queda un largo camino para entender como nuestra naturaleza vulnerable va a desajustarse crónicamente. Saludos alegres del neandertal hiperactivo de Sevilla