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¿Hasta dónde llega la precocidad de la tomografía de coherencia óptica en el deterioro cognitivo?

  • Autor/autores: D. Giménez-Castejón; M. Gómez-Gallego; M.L. Martínez-Martínez...(et.al)

    ,Artículo,Psicogeriatría,


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Artículo | Fecha de publicación: 01/07/2016
Artículo revisado por nuestra redacción | Alzheimer y demencia

Resumen Introducción. La enfermedad de Alzheimer (EA) es la primera causa de demencia mundial. Cada vez son más los esfuerzos para lograr una detección temprana del deterioro cognitivo y surgen en el panorama científico entidades diagnósticas como el deterioro cognitivo leve (DCL) y las quejas subjetivas de memoria (QSM). Debido a ello, aparecen numerosos biomarcadores estudiados para cons...

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Resumen

Introducción. La enfermedad de Alzheimer (EA) es la primera causa de demencia mundial. Cada vez son más los esfuerzos para lograr una detección temprana del deterioro cognitivo y surgen en el panorama científico entidades diagnósticas como el deterioro cognitivo leve (DCL) y las quejas subjetivas de memoria (QSM). Debido a ello, aparecen numerosos biomarcadores estudiados para conseguir dicho objetivo, entre ellos la tomografía de coherencia óptica.

Sujetos y métodos. Se ha realizado un estudio que utiliza la tomografía de coherencia óptica para medir el grosor macular y la capa de fibras nerviosas de la retina en pacientes diagnosticados de EA (n = 36), pacientes con DCL (n = 33), en individuos con QSM (n = 24) y en sujetos control (n = 45).

Resultados. Se han encontrado diferencias estadísticamente significativas en cuanto al grosor macular entre todos los grupos estudiados (QSM: 261,8 ± 25,88 µm; DCL: 259,19 ± 22,582 µm; EA leve: 258,53 ± 14,804 µm; EA moderada: 249,32 ± 18,467 µm) y sujetos control (271,96 ± 15,57 µm). Respecto a la capa de fibras nerviosas de la retina, ocurre de igual manera, y la diferencia es estadísticamente significativa frente al grupo control (94,51 ± 9,203 µm) de todos los grupos (QSM: 90,44 ± 9,059 µm; DCL: 89,4 ± 10,421 µm; EA leve: 87,12 ± 10,279 µm; EA moderada: 82,25 ± 10,636 µm).

Conclusión. La tomografía de coherencia óptica podría situarse como un futuro biomarcador y una herramienta de apoyo para facilitar el diagnóstico precoz del deterioro cognitivo y de la EA.

Para acceder al texto completo consulte las características de suscripción de la fuente original: http://www.neurologia.com/

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