Se presenta el caso clínico de un hombre de 81 años, que es valorado por Psiquiatría en el servicio de Urgencias por sospecha de estado de ánimo deprimido y alteraciones de conducta (negativa a la ingesta de alimentos y agua, negativa a la toma de medicación prescrita). Presenta antecedentes personales de seguimiento en consultas de Psiquiatría por sintomatología ansioso-depresiva. Durante su atención en el servicio de Urgencias, su familia refiere que, encontrándose previamente estable, de manera brusca hace unos 5 días han comenzado a notar un cambio en el comportamiento del paciente. Además de la negativa a la ingesta, le han notado distraído, ausente y desconectado del medio. Ha llegado a verbalizar alteraciones sensoperceptivas de modalidad visual (visualización de “unos imanes que iban a por él”), sin repercusión conductual o emocional alguna y con empeoramiento nocturno de la clínica. Es valorado por el servicio de Urgencias por presentar síndrome constitucional y estreñimiento, se le realiza analítica, radiografía de tórax y abdomen y TC craneal (sin hallazgos patológicos en ninguna de las pruebas) y se decide su ingreso en Medicina Interna. El paciente presenta fluctuaciones en su estado de consciencia y desorientación y, al segundo día de ingreso, se objetiva rigidez y signos de irritación meníngea positivos, por lo que se realiza punción lumbar y se identifica virus herpes simple tipo 1 en LCR. Se le diagnostica de encefalitis herpética y se instaura tratamiento con aciclovir, con mejoría posterior del estado de consciencia y resolución de las alteraciones conductuales y sensoperceptivas.