El bloqueo emocional es una defensa psicológica que dificulta sentir, comprender o expresar emociones. Puede surgir para protegernos de sufrimiento intenso o experiencias traumáticas. A largo plazo, sin embargo, este bloqueo provoca desconexión con uno mismo y con los demás, reduciendo la calidad de vida.
María, 38 años: Enfermera con alto estrés laboral. Con los años ha dejado de disfrutar de su trabajo, siente agotamiento físico ("como si tuviera un nudo en el pecho") y le cuesta descansar por las noches. Reconoce que ha dejado de disfrutar de las pequeñas alegrías, pero no sabe reconectar.
Análisis: Somatización + desconexión emocional + estrés crónico → perfil claro de bloqueo emocional.
Lucas, 27 años: Tras una ruptura sentimental se encerró en sí mismo y pasó meses sin ganas de nada. Su cuerpo empezó a reaccionar: dolores de estómago y estrés excesivo. Con terapia identificó la raíz en su miedo al abandono y aprendió a reconocerse emocionalmente. Poco a poco, recuperó su vitalidad.
El bloqueo emocional es un mecanismo protector que, si dura demasiado, nos impide vivir con plenitud. A veces, detectarlo necesita guía profesional. Reaprender a sentir, hacer pausas conscientes y cuidar el cuerpo y la mente son pasos esenciales para reconectarse con el propio mundo emocional.
Universidad de Psicología de Salamanca