IntroducciónLa histeria es una entidad poco frecuente en niños. En adolescencia, es tres veces más frecuente ya que se suele asociar a antecedentes de sistemas depresivoides, ansiosos y abuso de tóxico, en cuadros disociativos. Descripción del casoPaciente de 15 años, acude al servicio de urgencias presentando cuadro clínico de una semana de evolución con negativa a comer, mutismo, inhibición psicomotriz. Antecedentes personales: Trastorno de personalidad disocial, consumo de cannabisEl cuadro precisa ingreso al agravase el mutismo y la acinesia, se realizan interconsultas a neurología para descartar patología orgánica siendo EEG y RMN normales, concluimos que el cuadro clínico es de causa psicógena en relación a factores estresantes como la problemática familiar, consumo de tóxicos. Durante el ingreso se inicia tratamiento con ansiolíticos. La clínica se mantiene salvo cuando la visita la madre a la cual intenta morder si le acaricia. La clínica remite de forma progresiva y la paciente nos comunica que ha presentado diferentes estresantes agudos entorno a la relación con la madre a la que reprocha su estilo de vida negando eventos traumáticos. DiscusiónLa histeria en adolescentes está asociada a factores estresantes, presentando sintomatología neurológica incongruente, con respuesta a sugestión. Es evidente la disfunción de la relación materno-filial como núcleo del cuadro clínico y su abordaje con psicoterapia familiar para la resolución del cuadro.La alteración de la psicomotricidad con disminución profunda de la motilidad con alteraciones posturales y del tono muscular (resistencia a apertura palpebral) nos orienta a cuadro de estupor disociativo